Dos niñas de 14 y 16 años le hicieron cesárea a mujer de 19 y le robaron a su hija – #HistoriasDeHorrorEnBoyacá

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La noticia que escandalizó a Duitama le dio la vuelta al mundo: una joven embarazada fue citada en una bodega en Duitama, donde dos niñas de 14 y 16 años le extrajeron su bebé de siete meses.

María Amparo Rivera Giratá, como si se tratara de un milagro de dios logró salvarse tras el demencial ataque del que fue víctima y su hija también fue dada de alta días después. Foto: Archivo Boyacá Sie7e Días


Hoy, 11 años después, aún quedan muchas preguntas sobre el horrendo episodio en el que dos menores de edad, supuestamente sin la ayuda de nadie, le extrajeron la bebé de su vientre a una joven de 19 años para ‘reponer’ el hijo que la niña de 16 años había perdido días atrás.

Como si se tratara de una historia de una macabra historia de Halloween, luego de supuestamente documentarse en Internet sobre cómo se hacía una cesárea, la mayor de las jóvenes se habría dado a la tarea de buscar a una mujer embarazada para evitar que su novio la dejara, al enterarse de que había perdido a su bebé.

“Salió a la plaza de Los Libertadores y empezó a buscar a una mujer que estuviera embarazada a la que pudiera ofrecerle un trabajo de supuestamente cuidar un niño”, dijo en su momento una fuente que trabajaba en la investigación a Boyacá Sie7e Días, medio que reveló en exclusiva la noticia que en cuestión de segundos se regó como pólvora, no solo en Colombia sino en medios de todo el mundo que citaron como fuente al periódico de los boyacenses.

La mujer habría sido contactada el domingo anterior a los hechos, para hacerle una entrevista de trabajo al día siguiente en la tarde en la bodega ubicada en la calle 16 número 3-28, del barrio El Libertador.

Boyacá Sie7e días conoció que el mismo lunes 22 de febrero, del año 2010, María Amparo Rivera Giratá cumplió con un control prenatal que tenía programado para las 4:00 de la tarde en el centro de salud del barrio Boyacá.

De ahí en adelante solo se volvió a saber de ella hasta las 9:15 de la noche, cuando la Policía le reportó a los voluntarios de la Defensa Civil que prestaban -y hoy lo siguen haciendo-, el servicio de ambulancia en Duitama, una emergencia por una mujer que estaba dando a luz.

“La mujer que aún estaba consciente yacía en el piso con todos sus órganos internos a un lado y en medio de un mar de sangre con su cabeza recargada en la piernas de una joven, a quien esta acusaba de haberle sacado a su bebé”, aseguró uno de los voluntarios que atendió el llamado.

María Amparo, quien completaba siete meses y medio de embarazo, fue llevada de inmediato al Hospital de Duitama donde se recuperó por casi dos semanas en la unidad de cuidados intensivos.

Irónicamente su hija había sido llevada minutos antes a ese mismo centro médico (ver nota anexa) donde estuvo durante tres días antes de ser trasladada al área de prematuros del Hospital de Tunja, por una grave complicación que presentaba en su sistema respiratorio.

“Lo que pido a las autoridades es que se haga justicia porque ya están diciendo que por ser menores de edad no les pueden hacer nada”, dijo Pedro Albeiro Rincón, esposo de María Amparo.

Por su parte, Ernesto Giraldo, coordinador de la Unidad de Cuidados Intensivos del Hospital de Duitama, donde se recuperaba la mujer de 19 años de edad, aseguró en esa oportunidad que “la investigación le corresponde a las autoridades y aunque el procedimiento no fue el más ortodoxo, llama mucho la atención que unas niñas hayan podido adelantar esa cirugía sin comprometer órganos diferentes al útero, máxime si se tiene en cuenta que la paciente supuestamente estaba despierta y luchando para que no le sacaran a su hijo”,

En esta bodega ubicada en el barrio El Libertador, las niñas lograron adelantar la cesárea casera a María Amparo, quien entonces apenas tenía 19 años. Foto: Archivo Boyacá Sie7e Días

Se llevó la bebé a casa

Clara Inés Zambrano Córdoba, madre de la niña de 14 años señalada de participar en la ejecución del hecho, le aseguró ese día a Boyacá Sie7e Días que su hija solo se limitó a cuidar la puerta para que no fuera a entrar nadie.

“El único contacto que mi hija afirma haber tenido con la víctima es que como la vio tiradita en el piso toda sangrada, le levantó la cabecita y le puso un cartón debajo”, dijo.

La mujer agrega que según el relato de su hija de repente su prima la llamó para entregarle a la criatura y una plata para pagar el servicio de taxi.

“Sobre las 8:30 de la noche mi hija regresó a casa en un taxi con una bebé ensangrentada y me dijo que era la hija de su prima y que me la había mandado para que se la ayudara a cuidar. Como la bebé presentaba dificultad para respirar, quienes estábamos en la casa decidimos llevarla al hospital”, aseguró Clara Inés.

La madre de la menor contó además que su sobrina de 16 años supuestamente estaba embarazada. “Los hechos fueron muy rápidos y mi sobrina llegó a mi casa para pedirle a mi hija que la acompañara a una cita médica. Solo hasta el martes nos enteramos del terrible episodio”, comentó.

Clara Inés añadió que su hija está esperando que la señora (víctima) se recupere para corroborar su versión.

¿Qué pasó con las agresoras?

En septiembre de 2017, el Juez Segundo de Familia de Duitama, condenó a más de 15 años de prisión a una de las mujeres que le extrajo del vientre la bebé a María Amparo Rivera, con el único fin de arrebatárselo.

La condenada, quien para época de los hechos era menor de edad, fue juzgada bajo el código de Infancia y Adolescencia enmarcado en la Ley 1098. El juez emitió su sentencia por los delitos de secuestro simple y lesiones personales.

La otra implicada acusada de practicar la improvisada cesárea alcanzó a ser detenida, para horas después tener que ser dejada en libertad, pues la orden de captura en su contra había vencido por ser menor de edad. De ésta lo último que se supo por esos días, es que había huido a Venezuela.

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