Un Bazar convertido en «Bazarte»

El vocablo Bazar hace referencia al establecimiento en el que se venden gran diversidad de productos y artículos para la casa. 

La reconocida artesana del macramé, Nelly Flechas no solo expone sus prendas en Pueblito sino en las grandes pasarelas del mundo. Fotografía Mateo Bautista.

Su significado refiere también a los mercados callejeros de puestos ambulantes en ciudades orientales y árabes, y en la mítica Samarcanda el pulso de la vida cotidiana se capta sobre todo en las casas de té tradicionales y en los mercados abiertos, entre olores de especias fascinantes, pero con el paso del tiempo esta palabra fue perdiendo su verdadera esencia y muchos la empezaron a tomar para referirse peyorativamente y más si se trataba de una organización ciudadana en torno a la venta de productos.

Fue entonces en Pueblito Boyacense, una pequeña aldea o villa de cultores construida en la ciudad de Duitama sobre el año 1995, cuya idea surgió por la década del 92, donde se dio inicio a un Bazar, pero en esta ocasión aliado con el Arte en todas sus expresiones.

Pueblito Boyacense un espacio creado para que los artistas no solo dieran rienda suelta a su creatividad, sino que, en medio de emblemáticas plazoletas, cuya arquitectura representa los pueblos más lindos de Boyacá, se desarrollara un mercado permanente y sostenible de productos hechos por las manos de sus moradores.

Esa por lo menos fue la idea de su gestor, quien junto a un grupo de contertulios se dieron a la tarea de estructurar una programación asociada a la palabra Bazar, con la fusión del vocablo Arte, significando con esto que el BAZARTE sería el espacio de Pueblito Boyacense más importante de la agenda cultural anual y allí confluirían, como ha sucedido durante estos años, no solo la venta y mercadeo de productos y artesanías, gastronomía, obras de arte, trabajos discográficos, sino que la música, la danza y el teatro entre otras manifestaciones, armonizarían la singular jornada para el deleite de propios y visitantes.

El primer BAZARTE se realizó en un lote aledaño a Pueblito Boyacense sobre el año 1997, por cuanto dentro del área del poblado se adelantaba la obra constructiva que hoy se muestra como una de las maravillas del departamento; visitada por miles de turistas provenientes del país y el mundo.

La tradición del BAZARTE en Pueblito Boyacense, ha permitido el establecimiento de la oferta de los productos elaborados por sus vecindarios, a la vez que la estructura de los contenidos programáticos ha posibilitado la presencia de grandes juglares de la música como el maestro Jorge Velosa, Totó la Momposina, Saavedra, la Orquesta Filarmónica de Bogotá, Ruth Marulanda, Los Rolling Ruanas, Los Gaiteros de San Jacinto, Pedro Nel Martínez, Zabala y Barrera, entre muchos otros artistas que llegan cada año al novedoso poblado para compartir sus saberes en un encuentro o Festival al que sus líderes denominaron “José Ricardo Bautista Pamplona”, en reconocimiento a quien fuera el gestor de la idea de construir un poblado con vida propia para los cultores y creativos.

En Pueblito habitan destacados pintores y escultores como Oscar Julio Lara Tello, Neil Avella, Heriberto Pérez, Daniel Pineda, Nancy Romero, Luis Rojas, Álvaro Macías, José Díaz, la novel pintora Inés Suarez Pinzón y en memoria de una de sus máximas exponentes Ángela Neira (qepd) se realiza el encuentro de pintura orientado a los niños, así como se honra también la memoria de otro experto del pincel que partió para infinito, Armando Cassela.

La música tiene a varios exponentes como el “Gran Premio Mono Núñez” Luis Alberto Ruge Buitrago, integrante de la agrupación Terzetto Vocal, Alexander Hernández intérprete del género popular, Isidro Acero, quien junto a la soprano Flor Ángela Gutiérrez, acompañan, desde hace décadas, las ceremonias eucarísticas en la capilla de San Francisco de Asís de Pueblito Boyacense.

Vendrían luego como herencia y legado del accionar cultural de Pueblito y de su progenitor, el surgimiento de nóveles figuras como Santiago Granados Ojeda integrante de la agrupación Algo Puro, Juana Hernández, Juanita Ruge y otro manojo más de jóvenes figuras que siguen germinando como testimonio de un relevo generacional ocasionado a través de la filosofía del lugar.    
  
Allí prevalece también el recuerdo de uno de los máximos exponentes de la música, el desaparecido patriarca Carlos Julio Aranguren, director de la Banda de Músicos de Duitama, quien tiene su memoria adosada a la que fuera su casa, convertida hoy en un particular hostal que hace honor al recuerdo del agudo sonar de su trompeta.    

En el teatro se destaca el talento de jóvenes actores nacidos también en la estirpe filosófica de Pueblito como la actriz Laura Acosta Carrillo y Carolina Rojas, dedicadas a poner en escena las obras de la literatura universal, en tanto que en la danza hay también talentos como Luz Marina Rodríguez y Fabiola, encargada hoy de amenizar las mañanas matutinas con aeróbicos a ritmo de raizales colombianos.    
    
En la fotografía y la producción el relevo generacional ha dado también sus frutos y tanto Ángela Pinzón, reconocida creativa del diseño y la fotografía, como Mateo, Lucas Emanuel y Evelyn Pérez Villero recrean sus lentes en el exótico paisaje y dejan registrado para la memoria del tiempo los momentos que marcan la pauta en la agenda cultural de Pueblito Boyacense.

Oscar Julio Lara, uno de los más reconocidos pintores de Pueblito Boyacense. Fotografía Mateo Bautista.

El concepto ambiental es promovido, con jornadas pedagógicas, por la empresaria Clara Parra, el ingeniero ambiental Andrés Cassela y en los inicios del proyecto fueron liderados por Martha Tobos.

Pero, para que la palabra BAZARTE logre su verdadero sentido, los empresarios de Pueblito han sido la pieza clave para el cumplimiento riguroso de su planteamiento inicial, y por eso en torno a la construcción de fachadas y réplicas; ha surgido una interesante oferta hotelera representada en hostales, finamente decorados con elementos del ancestro como testimonio de este renglón, actividad enarbolada por intrépidos inversionistas como la artesana del macramé Nelly Flechas, Fernando Granados, Isabel Nino, Humberto Carrillo, Carlos Acosta, Germán Sánchez, Gloria Gutiérrez y Fernando Aranguren entre otros.

La gastronomía no ha sido la excepción y por eso, tanto moradores como arrendatarios, han logrado la permanencia de un apetecido mercado en esta área con la disciplina y el trabajo sostenido de destacados comerciantes como Nelly Cabra conocida por sus exquisitos postres, Néstor Giraldo, Myriam Ávila, José Luis Pita y su restaurante Cocido Boyacense, Sonia Cabrera y Jairo Patiño, Jenny Muñoz, Sandy Gómez y Justo Agudelo entre muchos otros.

Pueblito cuenta también con un novedoso spa, donde se disfruta de un abanico de salud, estética y belleza, en una construcción vanguardista que conserva los rasgos arquitectónicos de la usanza, utilizada también como espacio para la gastronomía, los conciertos y las actividades formativas y académicas.

Para rematar el tradicional mercado, las artesanías son el recordatorio perfecto para llevar de Pueblito en los equipajes, gracias a los elementos elaborados por creativos como: Esilda Villero, Claudia Bertrand, Sandra Díaz Aguirre, Ermelinda Zambrano, Nancy Niño y Cristina Zuluaga, por mencionar algunos.

Con esta oferta de productos y servicios, ¿Cómo no se iba a crear un certamen con el singular nombre de BAZARTE, traducido en el Bazar de las Artes?, evento que no solo ratifica lo contenido en la doctrina de este atractivo turístico y cultural que por sus labores y actividades transmitidas de una generación a otra recibió la declaratoria municipal de patrimonio, y posteriormente la ordenanza departamental que la cataloga como patrimonio cultural y turístico de Boyacá, gracias también al trabajo en la investigación turística y empresarial que ha liderado por varios años, la profesional Paola Ávila Torres y otras personas dedicadas al turismo.

En los últimos años, varias organizaciones no gubernamentales se han asociado al BAZARTE a través de la formulación y presentación de proyectos ante el Ministerio de Cultura y los entes municipal y departamental, logrando con esto la asignación de recursos mediante las convocatorias, como el caso del destacado gestor cultural y músico Juan Pablo Becerra Quiroz; por ello el evento es concertado ahora con el Ministerio de Cultura, la Secretaria de Cultura y Patrimonio departamental, cuenta también con el apoyo de Culturama y es dirigido por el Consejo de Administración del lugar que preside hoy el empresario Carlos Acosta.

Esta es la historia del evento construido año tras año y día tras día por los habitantes de este seductor territorio donde no solo se cimientan sueños de progreso y desarrollo, sino que protege el concepto de todo aquello que traduzca, ancestro, historia y cultura.

Luis Alberto Ruge, el «Gran Premio Mono Núñez» quien junto a su hija «Juanita», recrean voz y guitarra en el mágico lugar. Fotografía Lucas Emanuel.

Pueblito está listo y ha preparado con abnegado esmero lo que será la versión número XXII del BAZARTE y la XII del Festival Nacional de Muisca Colombiana, que este fin de semana abre nuevamente sus puertas a la presencialidad para disfrutar del irremplazable calor de los aplausos y la presencia siempre grata de sus visitantes. 

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