Ética en los días sin IVA – Ricardo Gabriel Cipagauta Gómez #Columnista7días

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Tamaño reto para comerciantes, compradores y vendedores, se afrontarán mañana 28 de octubre, los viernes 19 de noviembre y 3 de diciembre, en las programadas como jornadas comerciales sin el IVA (Impuesto de Valor Agregado) y más en un fin de año que busca la reactivación de nuestras 123 maravillas naturales y en especial las capitales de provincia y sus vecinos.

Entender que son fechas que se escogieron de forma estratégica y que obedecen a dinamizar nuestros inventarios, realizar compras represadas y porque no cambiar roperos, actualizar equipos, muebles y adelantarnos a las fechas de navidad y año nuevo.

Lo importante es que haya “juego limpio” para quienes compraremos algo o mucho. Ética en mantener, bajar, los precios que se vienen ofreciendo y no “aprovechar” para subir el IVA y como gracejo bajarlo en esos días, como gran concesión, a incautos o habituales clientes, que en últimas serán quienes evaluaremos sobre si de verdad hay credibilidad en locales, plataformas y empresas.

Que sean días de “fiesta”, que salir a mirar las vitrinas, motivarse a comprar y transitar por nuestras vías no se convierta en oportunidades para los ladrones, oportunistas y amigos de lo ajeno, en vivo o en lo virtual. Atender las recomendaciones de los expertos, de los que no engañan, que se apliquen con rigor los protocolos de bioseguridad, se incrementen las medidas de seguridad, se ofrezcan mercancías y productos de calidad, haya surtidos, todas las tallas y sin pretextos para atender bien.

Eventos al aire libre serían ideales, pero obligará a más controles -en todos los niveles-, no exceder los aforos determinados, no aglomeraciones que se prestan para muchas situaciones incómodas, incluidas las que salen a relucir 15 días después con contagios por no ponernos los tapabocas y desinfectarnos de un lugar a otro, o en el mismo sitio si permanecemos varios minutos… y si pidieran los carnés de vacunación –con descuento adicional-  ayudaría a que nos protejamos unos con otros, es decir todos. Seguimos en pandemia y la variante delta anda suelta para fin de año.

Desde la esquina del comercio hacer publicidad verdadera, ofrecer promociones reales y volver a insistir en precios sin IVA, pues siendo legales, formales, facturando, serán los primeros beneficiados en cautivar y fidelizar clientes y compradores para las épocas que se avecinan. Credibilidad y ganan bien.

En la otra esquina están las autoridades que deben incrementar sus medidas de seguridad, de iluminación, de cámaras, de dar prelación o los formales para que sus impuestos reflejen confianza en la institucionalidad, emitir decretos ampliando horarios, acompañando con artistas y sonidos. Ya los gremios vienen promocionando estas fechas y así generando tranquilidad en los actores de unos días que amerita estar preparados y no ser sorprendidos. Ciberseguridad en su máximo nivel.

Ya en la otra esquina del cuadrante estamos los compradores que debemos extremar nuestros dineros, papel y monedas, plásticos, chequeras y billeteras, si salimos con menores protegerlos y estar muy atentos a su comportamiento y seguridad. Si se sale en familia cuidarnos entre todos. No dar espacio a que los “avivatos” salgan a las carreras con el esfuerzo de días y meses de trabajo.

Y no nos descuidemos con las modernas y dinámicas -versátiles- plataformas, evitar riesgos, aprender del comercio electrónico, de las transacciones seguras, de los tipos de bienes, de apoyar a emprendedores, innovadores, tradicionales, grandes superficies, pequeños locales, centros comerciales y verificar las alternativas que se nos brindan para vender y comprar como alternativa de transacción comercial y no tener que lamentarnos.

Siendo parte de unas comunidades, de una sociedad, ver que cada uno somos parte de un todo: taxistas, policías, propietarios, promotores, vendedores, proveedores, vigilancia privada, promotores, ejecutivos comerciales y en fin todos los que hacen parte de un sistema que busca reactivar la economía, pero con seguridad.

Son días que algo de confianza en las anunciadas promociones, ofertas, nos permiten pensar en que se avecinan mejores momentos, sino es el primero, será el segundo y de seguro el tercero mucho mejor, para mover inventarios, volver a saludar a los clientes y demostrar que con ética el IVA llegará a buen puerto, es pretexto para compartir y brindar por el reencuentro y la vida “normal”.

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