Terminales de Pasajeros en veremos – Ricardo Gabriel Cipagauta Gómez #Columnista7días

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Si algo tienen de referente nuestros municipios, en Boyacá y Colombia, es un sitio al que inauguran con placas, y hasta imponen por satisfacer egos para luego sacar como cuenta de cobro en campañas, son los llamados terminales de pasajeros, que ya es hora de revisar en sus servicios.

No se compadece que por ejemplo en el de Duitama haya el supuesto servicio de baños en un solo sitio, con pésima atención, con algo de desaseo –no todo por culpa de los encargados- y hasta poniendo condiciones para poder entrar -en caso de emergencia- a la espera del buen genio o estado de elegancia del encargado de turno. La hora de entrar a utilizarlos no depende del gusto del pasajero sino de la necesidad y para ello se paga, con o sin papel, para descansar y estar dispuesto a viajar o para llegar a descansar del cuerpo, parta seguir la ruta o llegar a casa.

Y recordar que sirvió de tarima para recibir visita de personajes, creando un caos en su “normal funcionamiento” y nadie da explicaciones sino que ya son hechos cumplidos y los afectados que esperen. Y que pena con la visita por los andenes dañados, lavamanos sin agua y sin jabón o frascos con desinfectantes desocupados, desperdicios o basuras por los pisos y canecas llenas.

En el gigante de Tunja realizan ferias esporádicas, exhibiciones comerciales y hasta desfiles y presentaciones artísticas, utilizan las redes sociales para informar del movimiento de viajeros y vehículos en los fines de semana pero es más grande el cascarón del techo que sus bondades. Gritería en las taquillas, demora en la venta de tiquetes y no hay informantes o señalización.

En el de Sogamoso, que es de historia, sigue la incomodidad en sus corredores, se ha quedado pequeño en su plataforma y en especial para la ubicación de vehículos medianos y grandes. La contaminación de gases y auditiva también amerita tomar medidas. Falta más iluminación y pintura.   

El los de Chiquinquirá y Villa de Leyva, y en otros municipios de gran flujo turístico, amerita que se organicen sus áreas externas e internas, mejorar horarios de los despachos y en puentes festivos y fechas de eventos especiales aumentar el número de vehículos, porque para traer pasajeros muy bien pero para el retorno se convierte en dolor de cabeza. Incrementar la seguridad es clave.

En el de Paipa sigue siendo un riesgo que esté sobre la vía, se llena en momentos con buses que se encuentran en sus horarios y rutas, los supervisores de cada empresa no dan abasto vendiendo, chequeando y hasta dando los vueltos, imprimiendo el tiquete y controlando las planillas.

Y en los municipios donde es una esquina, una cuadra, un edificio comercial o una casona el que debe ser el punto de salida o llegada se constituye en el que orienta a sus generaciones, a visitantes y turistas que se les quedan grabadas en su memoria esos lugares, bien por sus buenas o malas atenciones en los restaurante o comederos, locales, baños, pisos, luces, vendedores ambulantes y tantos detalles que obligan a que en próximas campañas sea tema obligado de compromisos.

Para todos hay que llamar la atención sobre el mantenimiento de sus plataformas, de sus accesos, de su señalización, de sus servicios, de protocolos de bioseguridad al agrete, de algunos conductores y ayudantes fumando a su gusto, de los altos precios en productos de consumo diario –mejorar su decoración, manipulación y exhibición de productos-, de la pésima información -desactualizada- pegada en hojas en sus taquillas o vitrinas, y qué decir de poder llegar a preguntar por los horarios y recibir respuestas destempladas o los voceadores que incomodan por su “pelea” para que decidamos comprarles los tiquetes en “promoción”, que no es tal, y cuando llegan las sorpresivas alzas de tarifas siempre aparece la justificación que no se venía cobrando lo autorizado… y viene la retahíla de todo lo que han tenido que padecer y no tienen en cuenta que hacen parte de la reactivación y sus precios deben ser equilibrados. Sin sorpresas para el fin de año…

Unos televisores gigantes no son costosos y si distraen a transeúntes, incluso darán información, y son algunos pequeños detalles que dejan a estas sociedades anónimas en veremos. Se llega una temporada muy dinámica y estar preparados de seguro incrementará más movimientos. Fortalecer sus oficinas de comunicaciones.

Y sin dejar de lado que las empresas ponen en sus avisos unos números telefónicos que nunca sirven o no contestan… las cacareadas redes de wifi no sirven y toca rogar para que den la clave. En fin que no se pongan bravos los gerentes, administradores o dueños de las terminales y tomen medidas. Y que haya el complemento de un buen servicio de taxis, todo el tiempo, y que no toque esperar otra hora… YA.

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