Los robaron, pero igual dejaron la puerta entrecerrada porque no tuvieron para comprar un candado #Tolditos7días

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Otra de esas historias de ‘no te lo puedo creer’ se dio ayer en Tunja. La Policía y la Fiscalía acudieron hasta una bodega que tiene en arriendo el consorcio barranquillero Inselsa en la llamada zona industrial de Tunja, vereda San Onofre, en la salida hacia Paipa, para atender el llamado por un robo que se dio de equipos, al parecer cercano a los 80 millones de pesos, que iban para colegios rurales en Boyacá.

Y se encontraron con que ni siquiera se sabe si el robo se dio ayer en la mañana, o en los últimos once días, tiempo en el que ninguno de los trabajadores de la empresa iban por allá, pero además aunque tenían equipos importantes y costoso allí, no contaban con vigilancia, por lo que las chapas fueron violentadas y hasta las bisagras de los portones para llevarse gran parte de los equipos, accesorios y herramientas con las que se instalaban los llamados centros digitales del ministerio como parte del escandaloso contrato de la unión temporal Centros Poblados.

Y como si todo esto fuera poco, las autoridades se tuvieron que retirar del lugar dejando la puerta entrecerrada, porque ninguno de los directivos de la empresa dio respuesta alguna y los trabajadores que llegaron hasta el lugar se negaron a prestar un solo peso aunque fuera para comprar un candado, por una sencilla razón: hace tres meses no les pagan y no tienen ni para el pan del desayuno, mucho menos para comprarle candados o chapas a la empresa.

Ojalá y alguien pueda ayudar a salvar los equipos que aún quedan adentro.

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