La partida de la gran matrona Anita Espinel de Pinzón

La sociedad Boyacense está de luto por el fallecimiento de la admirada y ejemplar matrona, la señora Anita Espinel de Pinzón, quien dejó el plano terrenal el pasado 12 de septiembre en su casa campestre de Toca.

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Espinel de Pinzón, la matrona que dejó huella. Fotografía Archivo particular.

Anita Espinel de Pinzón, nació en Toca el 2 de Julio de 1921 y estableció su hogar con Próspero Pinzón de cuya unión nacieron Jorge, Alejandro, Germán (q.e.p.d.), Matilde, Eduardo, Ricardo, Mario y Guillermo.

Su labor altruista y generosa con las causas comunitarias fueron siempre el eje sobre el cual logró cristalizar trascendentales proyectos en favor de las clases menos favorecidas y su obsesión por las actividades cívicas la catapultaron como una de esas matronas de carácter fuerte y corazón generoso que marcaron historia en su comarca.
Representantes de su familia le contaron a Boyacá Sie7e Días que Anita fue una madre abnegada, laboriosa, generosa y de un gran sentido del humor. “Fue un soporte para el bienestar y desarrollo de la familia y de todas las comunidades que establecían contacto con ella, será siempre recordada por su solidaridad y su corazón de generosidad sin fronteras”, señalaron sus familiares.
Paz en la tumba de esta líder que pasó a formar parte del cuadro de honor de los grandes guías cívicos que contribuyeron al desarrollo y progreso de los Boyacenses.