En Colombia, último impulso para asegurar un acuerdo global que revierta la pérdida de biodiversidad al 2030

El lunes comenzó la ronda de negociaciones previas a la adopción del nuevo Marco Global de Biodiversidad, la hoja de ruta que los 196 países adscritos al Convenio de Diversidad Biológica (CBD) acordarán para revertir la pérdida de biodiversidad en los próximos 10 años y en la que fijarán metas claras con un horizonte a 2050.

En Colombia, último impulso para asegurar un acuerdo global que revierta la pérdida de biodiversidad al 2030 1
Jaguar, el felino más grande del continente americano. Su población en el mundo se ha reducido en un 45%. Foto: archivo particular

La tercera reunión del Grupo de Trabajo de Composición Abierta para el Marco Mundial de Biodiversidad Posterior al 2020, de la que Colombia es anfitrión, se está llevando a cabo del 23 de agosto al 3 de septiembre, y congrega virtualmente a las delegaciones de los países signatarios o Partes del CBD y algunos sectores de la sociedad civil para trabajar en un borrador de este marco.

Actualmente, hay 1 millón de especies en peligro de extinción. En Latinoamérica, según el Informe Planeta Vivo 2020 de WWF, en los últimos 50 años ha habido un declive de las poblaciones de vida silvestre de 94%, y, globalmente, el promedio es de 68%.

El marco u hoja de ruta definitivo para revertir la pérdida de biodiversidad está programado para ser adoptado en la 15a Conferencia de las Partes del CDB en Kunming, China (COP15), la cual se desarrollará en dos partes entre octubre del 2021 y abril – mayo del 2022.

Puntos que serán clave:

1) La oportunidad de fortalecer el borrador actual: si bien el primer borrador del marco contiene muchos elementos necesarios para un acuerdo exitoso que revierta la pérdida de naturaleza para el 2030, carece de la ambición y la urgencia necesarias para asegurar un mundo en el que haya un balance positivo para la naturaleza en esta década.

2) Una meta de Naturaleza Positiva como guía para el GBF: el texto debe incluir una meta o misión global clara y medible para la naturaleza, similar a la que tenemos para el clima. Este objetivo comprometería a los gobiernos a ser Positivos para la Naturaleza para el 2030. La misión actual no es lo suficientemente ambiciosa ni mensurable.

3) El consumo y producción sostenibles: el marco debe incluir un hito que busque reducir a la mitad la huella de producción y consumo para el 2030, pues está claro que los mayores impulsores de pérdida de biodiversidad son actividades que buscan satisfacer las necesidades humanas, y las medidas de conservación no son suficientes. Hacerlo, traerá muchos beneficios para la salud de las personas (por ejemplo, la adopción de dietas saludables y sostenibles evitaría 2 millones de muertes prematuras por año), la creación de millones de empleos, crecimiento económico, más recursos para los gobiernos, entre otros, como lo asegura un informe de WWF publicado hace unos días.

4) Movilizar recursos a prácticas sostenibles: el objetivo que hace referencia a los medios de implementación del marco debe abordar el impacto negativo que las finanzas tienen sobre los recursos naturales, alineando los flujos financieros con prácticas positivas para la naturaleza y eliminando incentivos dañinos, incluyendo los subsidios perversos. Por ejemplo, según un informe de  WWF, con el valor de los subsidios que los gobiernos destinan anualmente a  actividades dañinas para la naturaleza, se podrían crear 39 millones de empleos  positivos para la naturaleza, lo que podría desencadenar un círculo virtuoso hacia la creación de $10 billones de dólares en valor económico y casi 400 millones de empleos positivos para la naturaleza, con base en lo que ha pronosticado el Foro Económico Mundial.

5) Metas medibles: el lenguaje sobre responsabilidad y transparencia utilizado en el borrador del texto es particularmente débil. Es necesario que las Partes trabajen para fortalecer esta sección, garantizando la inclusión en el acuerdo final de un mecanismo de implementación eficaz que haga que los países rindan cuentas.

Para evitar que se repita lo que pasó con las Metas de Aichi, debe haber un mecanismo de implementación sólido, incluso para apoyar un enfoque de país y sociedad como un todo y la participación de los sectores.

6) Fortalecer el enfoque de derechos y del potencial de la naturaleza como una solución para enfrentar los retos de la humanidad, incluyendo la generación de empleos y acceso a servicios, en condiciones de equidad y en respeto de los límites del planeta para suplir lo que nuestras actividades actuales  demandan.