Hacia los Llanos Orientales ¿qué ha pasado con la ingeniería colombiana? – Juan Daniel Angulo Argote #Columnista7días

Hacia los Llanos Orientales ¿qué ha pasado con la ingeniería colombiana? - Juan Daniel Angulo Argote #Columnista7días 1“La incertidumbre no es inherente al fenómeno, es culpa de nuestra ignorancia respecto a él”. Julián Ortiz, Ph. D. en Geoestadística, Jefe Departamento de Minería en la Universidad de Queens (Canadá).

Recuerdo esa frase como si fuera hoy. En la clase de modelos estocásticos con el profesor Ortiz en el año 2008 en la Universidad de Chile, la cual siempre reitero en mis charlas, asesorías, consultorías y capacitaciones nacionales e internacionales.

Todo fenómeno para entenderlo, analizarlo y comprenderlo necesita de datos (el número de datos necesarios te lo define su variabilidad). Y con ellos se descifra el comportamiento de la variable en estudio, la cual se encuentra distribuida en el espacio, al final se determina y categoriza su complejidad en: alta, media o baja.

¿Qué ha pasado con la vía al Llano?. Cada vez que se presenta el invierno, se cierra la vía, ya sea por el lado de Bogotá hacia Villavicencio, o de Sogamoso hacia Yopal.

Décadas tras décadas se escucha lo mismo: ¿será que me arriesgo a viajar?. La ingeniería colombiana sigue de incertidumbre en incertidumbre. No puede ser posible que se construyan vías, viaductos y puentes como el de Chirajara que se desplomó ocasionando pérdidas humanas y vandalismo con el erario “detrimento”, y aún así hasta la fecha nada de nada. Se escuchan en las calles las frases de siempre: “que hacemos con tanta corrupción” “todos son corruptos” “es que somos una mezcla de indio y español bandido”, “nuestra geografía es compleja”. El mismo cuentico pasa también con los proyectos mineros, expresando que aquí tenemos mucha biodiversidad y en otros países no.  A otro perro con ese hueso.

En pleno siglo 21 escuchar esas frases por parte de profesionales me deja sin palabras. Muy bien lo expresa el profesor Ortiz; es nuestra ignorancia para abordar el fenómeno lo que no permite entenderlo.

Los datos nos hablan, y los testimonios son evidentes, aún no sabemos interpretarlos para tomar decisiones acertadas y resilientes. Cualquier proyecto que estudie un fenómeno distribuido espacialmente, son los datos el corazón (recuerden que debe existir un protocolo de aseguramiento y control de calidad), estos ocupan un 70% del total de un proyecto. El francés Xavier Emery, es muy reconocido en el ámbito internacional, él le da una ponderación hasta del 80% a los datos. ¿Será que esto lo tienen presente los ingenieros en Colombia?. Los japoneses en sus proyectos lo distribuyen de la siguiente manera: 80% planeando y 20% ejecutando “Desaprender para reaprender”.

De las estadísticas simples como las medidas de dispersión, se puede anticipar para evitar estas situaciones de cierre de vías, y la exposición de una sociedad que anhela tener respuestas acertadas por parte de la ingeniería colombiana.

Solo me queda preguntar: ¿existe rigurosidad en las decisiones tomadas con los datos, son validados antes de hacer el diseño de ingeniería para que no falle la estructura?, o no han comprendido que cuando el fenómeno requiere cierto número de información, no se debe escatimar costo alguno. ¿Existe tecnología de punta haciendo monitoreo de manera remota durante las 24 horas del día?

El agua es uno de los detonantes más crítico que afecta la vía de los Llanos Orientales, y por la falta de gestión y manejo integral con sabiduría, no han podido minimizar estos impactos que, año tras año se repiten sin solución alguna. ¿Qué se está haciendo desde las Universidades colombianas y las entidades del Gobierno para solucionar estos problemas?.