¿Qué pasó con el horno crematorio que funcionaba en Tibasosa? – Juan José Pedraza #ColumnistaInvitado

¿Qué pasó con el horno crematorio que funcionaba en Tibasosa? - Juan José Pedraza #ColumnistaInvitado 1Nos dimos a la tarea de hacer una investigación y encontramos que este horno crematorio, ubicado en el cementerio Jardines de la Esperanza, del municipio de Tibasosa, prestó el servicio desde el año 2001 hasta el 2014. Este horno era propiedad de la empresa fúnebre Los Olivos y era operado por la Curia Diocesana de Duitama y Sogamoso.

Ese año se desmontó para traer de Argentina un horno moderno. La empresa propietaria ‘Los Olivos’ instaló este mismo año el horno crematorio y procedió a realizar la nueva solicitud de licencia ambiental ante la autoridad competente, en este caso Corpoboyacá.

Pues les cuento que fue objeto de una serie de trabas engorrosas en cada una de las mediciones de contaminación atmosférica por parte de la autoridad ambiental, para que después de tanto entorpecimiento y de un largo tiempo, finalmente Corpoboyacá se negara a expedir la licencia, entre otros aspectos aduciendo que, este horno crematorio contaminaba más que todas las empresas que existen en el valle de Sugamuxi.

Al parecer, y presuntamente, existieron intereses políticos para que se negara dicha solicitud en beneficio de intereses privados de un empresario de la capital del departamento. Pero, no solamente hubo bloqueo empresarial contra esta empresa frente al horno crematorio, sino que también después de que la empresa Los Olivos compró un predio cerca de la Villa Olímpica para construir un centro moderno de velación, este proyecto fue rechazado por la Alcaldía de Tunja y diligentes se apresuraron a modificar el plan de ordenamiento para evitar su desarrollo constructivo.

Nos peguntamos, ¿quién es el empresario del sector funerario con tanto poder político en el departamento y en la ciudad de Tunja? Hoy, en época de pandemia, los familiares de las personas fallecidas por la COVID-19 residentes en las provincias de Tundama y Sugamuxi deben trasladar los cadáveres a Tunja y soportar el proceso de cremación que dura aproximadamente 8 días.

¿Será que alguno de los alcaldes y los últimos 3 gobernadores oriundos de estas provincias se enterarían de estas determinaciones de Corpoboyacá?

Colofón: Así mismo, por esta misma época de los años 2014 y 2015 no se permitió la ampliación de la empresa cementos Argos por falta de permiso ambiental y la falta de diligencia de la clase política. ¿Quién perdió y quién gano? ¡Pobre la ciudad en donde no existen dirigentes que defiendan su desarrollo!