Del Apure al Puente de Boyacá, 77 días de lucha por la libertad

En su recorrido de la campaña emancipadora, el Ejército patriota atravesó caudalosos ríos, cruzó el escabroso páramo de Pisba y sostuvo dos combates y dos batallas.

Del Apure al Puente de Boyacá, 77 días de lucha por la libertad 1
Clic sobre la imagen para ampliar

El 23 de mayo de 1819 inicia la Campaña de la Nueva Granada en la aldea Setenta, en Apure, Venezuela.

“En marcha a El Mantecal convocó Bolívar a junta de guerra a los jefes del ejército: Soublette, Anzoátegui, Briceño Méndez, Carrillo, Iribarren, Rangel, Rook, Plaza y Manrique”, escribió Daniel Florencio O’Leary.

El 29 de mayo surge una controversia en torno a la iniciativa de invadir la Nueva Granada. Aunque Bolívar recomendó secreto absoluto a los jefes de división sobre el plan de marchar con rumbo al Reino, se han alcanzado a filtrar noticias al respecto.

El 4 de junio las tropas patriotas ingresan a la Nueva Granada, al atravesar el río Arauca que separa a Venezuela de lo que hoy es Colombia. Con cueros secos de reses y troncos se construyen rústicas balsas para pasar a los solados que no saben nadar.

El 12 de junio se constituye el Ejército Libertador, al unirse en Tame las fuerzas de Bolívar que procedían de Venezuela y las de Santander, que tenían su cuartel general en esta población. Allí va a definirse la nueva ruta por Nunchía, Morcote y Paya.

El 22 de junio termina de arribar el Ejército a Pore, capital de Casanare, por un camino inundado. “Más un pequeño mar que un terreno sólido era el territorio por donde el ejército debía hacer sus primeras marchas”, dice Santander en su relación de esta campaña.

El 25 de junio ingresan las tropas patriotas a territorio boyacense, al llegar a Morcote, desde donde se planea el ataque al fuerte realista de San Genis, ubicado en la población de Paya. Santander pide a las gentes de Morcote que le ayuden a conseguir cabalgaduras.

El 27 de junio se presenta el primer enfrentamiento militar entre las fuerzas Patriotas y las españolas durante esta campaña, en el trincherón de Paya o fuerte de San Genis, en el combate conocido como el de las Termópilas. Las tropas de Bolívar triunfan.

El 29 de junio reúne Bolívar en Llano de San Miguel (Paya) a los jefes del Ejército para acordar lo más prudente. Para la mayor parte, proseguir la marcha era avocarse a un fracaso
Fray Ignacio Mariño (natural de Tibasosa), capellán general del Ejército Libertador, convence a Bolívar de seguir.

El 30 de junio el general Bolívar dicta una proclama dirigida a los habitantes de la Nueva Granada: “Un ejército de Venezuela, reunido a los bravos de Casanare a las órdenes del general Santander, marcha a libertaros…”.

Entre el 1 y el 6 de julio el Ejército Libertador atraviesa el páramo de Pisba. “Cien hombres habrían bastado para destruir al Ejército patriota en la travesía de este páramo”, relató el oficial irlandés Daniel Florencio O’Leary, edecán de Bolívar.

El 6 de julio las gentes de Socha, convocadas por el párroco Tomás José Romero y el alcalde José Ignacio Sarmiento, entregan sus ropas a las tropas patriotas en el templo para vestir a los soldados. La población también apoya al Ejército con alimentos y tabaco.

El 8 de julio se instala el cuartel general en los Aposentos, a las afueras de Tasco. Esta hacienda se convierte en el primer hospital de guerra de la patria, en donde se recuperan los soldados después del paso por el páramo de Pisba y donde atenderán a los heridos del combate del Peñón de las Águilas.

El 11 de julio se lleva a cabo el segundo enfrentamiento entre patriotas y realistas en Gámeza y el Peñón de las Águilas, en Tópaga, en el que resultan heridos el coronel José Antonio Arredondo y el general Santander. El capitán Juan José Reyes Patria vence en duelo a un oficial español.

El 13 de julio fallece en los Aposentos de Tasco el coronel José Antonio Arredondo, considerado la mano derecha de Santander. Arredondo instruyó militarmente al Ejército patriota en Casanare. Nació en el Puerto de Ceuta, de España, en el enclave español del norte de África.

El 20 de julio llega el Ejército Libertador a Duitama y se acantona en la hacienda Corrales de Bonza, de propiedad del señor Domingo Castillo. Allí prepara su próxima operación militar contra las fuerzas españolas, que se encuentran en los alrededores de Paipa.

El 25 de julio se realiza la Batalla del Pantano de Vargas, el más cruento de los combates de la Campaña Libertadora, en la que dos frentes de infantería y la caballería decidieron la suerte entre las 5:00 y las 6:00 p.m. Más de 1.200 muertos y salen gravemente heridos Inocencio Chincá y Jaime Rook.

El 28 de julio fallece el coronel irlandés Jaime Rook, comandante de la Legión Británica, a quien tuvieron que amputarle el brazo izquierdo tras ser herido en la Batalla del Pantano de Vargas. Ese mismo día muere también el sargento José Inocencio Chincá en Tibasosa.

El 5 de agosto llega el Ejército Patriota a Tunja. “La ocupación de Tunja ha sido ventajosa en todo sentido: quedó Bolívar interpuesto entre el virrey Sámano y Barreiro; se apoderó de unos 600 fusiles, de los almacenes de vestuarios, paños y víveres que tenían los realistas”, narró el historiador boyacense Héctor Muñoz.

El 7 de agosto de 1819 se sella la independencia de la Patria con el triunfo del Ejército Libertador en la Batalla del Puente de Boyacá.

“Todo el ejército enemigo quedó en nuestro poder; fue prisionero el general Barreiro, comandante general del ejército de Nueva Granada, a quien tomó en el campo de batalla el soldado del 1o de Rifles, Pedro Martínez”, relató el general Soublette.