Abordar los recursos naturales con huella verde – Juan Daniel Angulo Argote #Columnista7días

Abordar los recursos naturales con huella verde - Juan Daniel Angulo Argote #Columnista7días 1¿Can mining be a force for good and not a necessary evil? Es el título de un medio internacional encontrado por estos días. Cada vez más está en jaque el sector económico de los recursos naturales, y más en aquellos países dedicados únicamente a la fruta al alcance de la mano: explotar y exportar sin transformación en la cadena de valor como lo es América Latina.

Latinoamérica es un territorio rodeado de grandes recursos naturales, desde el extremo austral por su latitud llamado Puerto Williams en Chile, que se encuentra ubicado más al sur que Ushuaia, capital de la provincia de Tierra del Fuego, Argentina. Son los lugares más extremos del mundo, aún prístinos, y con alto potencial para desarrollar ecoturismo con huella verde.

Y ahora nos trasladamos al punto más extremo del norte de América Latina, se encuentra en México continental: punto septentrional Monumento 206, en el poblado mexicalense de los Algodones, con gran variedad climática y biodiversidad (Baja California, frontera con los Estados Unidos).

Y ahora, ¿cómo se debe abordar una riqueza natural que tiene un factor productivo casi gratuito?

Desde la gobernanza de cada país se pueden abordar y potencializar dichas riquezas naturales de manera sustentable, dejando un legado con huella verde. ¿Y cómo lograrlo?

Hablemos un poco de los minerales: son recursos naturales no renovables muy abundantes en Latinoamérica. Desafortunadamente la minería es una de los sectores económicos más tradicionales, y de manera general con pobre evolución en términos de tecnología y enfoque ambiental (es importante mencionar que algunos países mineros como Australia, Canadá, Chile y los nórdicos, entre otros, han avanzado en materia de tecnología y regulaciones ambientales para aprovechar los minerales con huella verde).

En la actualidad el sector minero aporta entre el 4 % y el 7 % de las emisiones de gases de efecto invernadero a nivel mundial. ¿Cómo minimizar ese impacto negativo?, ¿es posible reducirlo?

Para ello, desde la gobernanza ejercida sobre los recursos naturales se necesitan cuatro enfoques:

1.     Educación y más educación. Un pueblo que no está debidamente educado desde la niñez, jamás esperen algo positivo en defensa de los recursos naturales como oportunidad. Es la enfermedad de los recursos naturales en América Latina, y no se encuentra en el centro de la agenda política en la mayoría de sus gobiernos.

2.     Socioambiental. Las comunidades anhelan escuchar la autenticidad y veracidad de la información de sus territorios con la Línea Base Ambiental con Valor Compartido (LBAVC), y el encargado de hacerlo es el Gobierno, no las empresas. Ellas quieren ser más participativas, y a su vez empoderarse de roles, quieren tener deberes y responsabilidades.

Leer: https://blogs.elespectador.com/medio-ambiente/mineria-sin-escape/los-primeros-lazos-tejer-la-llave-maestra-la-licencia-social-operar. (Documento registrado en Derechos de Autor como Obra Literaria Inédita, Registro: 10-978-218).

3.     Manufactura y tecnología. Es el motor de embrague que permite enlazar a todos los actores socioeconómicos de los territorios. Está demostrado que, no se ha logrado, ni se va a lograr generando empleo en las empresas, pagando impuestos y regalías. Cada actor quiere ver un modelo distinto a la explotación y exportación. Los tiempos cambiaron.

4.     Sustentabilidad. Todo recurso natural debe abordarse sin hipotecar a las generaciones futuras ‘con huella verde’. Si un recurso natural no tiene la tecnología adecuada para ser abordado, no se debe aprovechar. Está demostrado que los daños son irreversibles en materia social, ambiental y con cero desarrollo.