Yenka y Samy – José Dolcey Irreño Oliveros #DomingosDeCuentoYPoesía

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Yenka y Samy - José Dolcey Irreño Oliveros #DomingosDeCuentoYPoesía 1Había una vez, una niña llamada Yenkary, cariñosamente Yenka, vivía en una zona residencial de la Hacienda Belencito, donde está ubicada Acerías Paz del Rio Votorantim.  Su casa estaba situada en la primera manzana frente al monumento de la lengua.

En una mañana lluviosa y oscura, salió al patio de su casa y exclamó ¡hermano acompáñame al bosque!, se encontraba un poco empapada y temía el regaño de su papá, de inmediato salieron trotando, por el camino se encontraron con Carol, que corría por el centro de parque jugando con unos amigos.

Una vez los tres hermanos que ocasionalmente los fines de semana compartían momentos de distracción, decidieron ir al bosque en busca de encontrarse con las aves que se posaban sobre los árboles, cada quien manifestaba sus preferencias.

Yenka, la menor del grupo, tenía una preferencia por los loros, manifestaba que le gustaría encontrárselo para enseñarle las vocales, a pedido de su profesora de terapia de lenguaje.

Miró Carol a su hermana manifestando:  estás muy mojada, llovía torrencialmente. Yenka, aún degustaba en su paladar las almendras que le había compartido su hermano. Era robusta, llevaba el pelo mojado bajo sus dos ojos alertos y expresivos que miraban de lado a lado como las aves sobrevolaban el lugar en busca de agua y alimento.

Al reclamo de su hermano, con su audacia natural, le respondió con total certeza ¡mi padre no se enfadará, no te preocupes, exclamó Yenka! no nos mojemos, esperemos a que la lluvia cese, se retiraron a un lugar más cubierto.

Al poco tiempo, en una de sus salidas al parque, iba brincando feliz junto con sus hermanos, cuando de repente se les cruzó un lorito, al instante quedaron sorprendidos -su hermano exclamó ¡que belleza! -su hermana gritó ¡Uy que colorido!  al instante voló por los aires internándose en el bosque. Yenka un poco afligida movía lentamente su mano derecha en manifestación de despido, pero dentro de su corazón había alegría porque al fin, había tenido la oportunidad de tener al frente la mascota de sus sueños.

La niña auguraba que pasaran los días rápido para que llegará el sábado y pudiera salir al bosque a encontrarse con las aves. Sus hermanos siempre la acompañaban, esto se volvió una rutina, ocasionando en todos mucha felicidad y alegría por el colorido de las aves, sus cantos y belleza.

Cierto día, una pareja de amigos, pasaron por la casa y preguntaron por la niña – a lo que la mamá manifestó – está asistiendo cada ocho días a un taller de terapia de lenguaje – la amiga exclamó ¡a la niña le falta el apoyo de una mascota para enriquecer su vocabulario! ¡además para sentirse amada y asumir una responsabilidad con algo que le manifieste ternura y compañía! Al final de la visita Vicky le preguntó a la niña, que mascota preferiría, a lo que Yenka contestó ¡sí, un lorito!, gracias.

Al poco tiempo, la pareja de amigos se presentó nuevamente, pero esta vez llegaron con una jaula que contenía un perico montés de color verde, el cual fue ubicada en el patio de la casa.

Al medio día, Yenka regreso del colegio, encontrándose con semejante sorpresa, a la cual expreso: ¡ah que alegría, era lo que quería, una mascota, para tener con quien hablar! El animalito un poco arisco no se dejo coger al comienzo, como era de esperarse. Su hermano mayor salió veloz en busca de una vara en el jardín, de esta forma el perico salto a ella para sentirse más cómodo y libre de quienes lo acompañaban, posteriormente se dejó coger únicamente de la niña.

Bien temprano, Yenka pasaba a saludarlo antes de salir para la escuela. De hecho, mantenía un diálogo como era habitual el tratar de enseñarle las vocales y palabras y así logró repetir:  Mamá, Edna, Papá entre otras.

Después, se volvió una rutina diaria, en donde se saludaban el uno con el otro, declarándose un amor eterno, la mascota ya se le acercaba y se le subía por los hombros dándole picotazos como símbolo de amor y aprecio. Era común, que Samy bajara de su árbol a bañarse en una piscina que le había adecuado su hermano, el cual lo disfrutaba mucho.

Habían pasado varios meses, cuando un día Samy decidió salir volando para nunca regresar, aunque sus hermanos salieron en busca de él, todo intento fue infructuoso.

Al medio día llego Yenka, un poco cansada del colegio y no vio al loro. Su Mamá manifestó: Edna pase a almorzar, la niña un poco preocupada exclamó: ¡dónde está Samy!  La mamá le reitero pase a almorzar y luego le contamos que sucedió, hecho que la llevo a salirse de su paciencia gritando. ¿Qué paso con mi lorito? ¿Qué le hicieron? ¿Dónde está? A lo cual todos quedaron enmudecidos, a la expectativa, que le iban a manifestar, ¡todo había quedado consumado! Paso seguido su hermano comentó lo sucedido, motivo que la llevo a sentirse muy triste y por supuesto exclamó: ¡no puede ser! y alzando una foto de él contra su pecho manifestó: ¿Por qué se fue? ¿qué le hicieron? ¿ya no tengo con quién hablar? De inmediato la Mamá la consoló y la retiró a un lado y le dijo -Hija son cosas del destino- pasado un tiempo prudencial, sus Padres se comprometieron a conseguir su reemplazó, situación que nunca ocurrió porque nunca se encontró.

Por último, Yenka decidió crear una galería con imágenes de aves entre ellas Samy, pintadas con mucha fantasía e imaginación. Y colorín colorado este cuento se ha acabado.

Biografía

Jose Dolcey Irreño Oliveros

Ingeniero industrial y especialista en alta gerencia en mercadotecnía de la uptc. Profesor catedrático de la uptc, pensionado de acerías paz del rio. Actualmente es miembro de la academia boyacense de la lengua. Ha publicado varios artículos literarios en mincultura, revistas y periódicos. Dedicado actualmente a proyectos culturales y literarios.

Representante de la población con discapacidad, consejero de cultura municipal. Escribió el libro: “la discapacidad, momentos de historia. Reto de todos”, ganador del concurso ceab 2017 y premio internacional a la sensibilización a la discapacidad 2019, además ha recibido varios reconocimientos  como motivador de conciencia diferencial,  diario boyacá siete días, 2019 y alcaldia de tunja 2019-2020.

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