Los reclusos de Ramiriquí quedaron libres

Hace más de ocho meses en la cárcel de Ramiriquí se dio inicio a un programa de resocialización de los reclusos, a través de la música, para buscar la libertad del corazón y el alma, así el cuerpo esté tras las rejas.

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«Son Libertad», la nueva agrupación musical de la cárcel de Ramiriquí. Fotografía-Archivo Particular

En plena pandemia los hombres privados de la libertad que se encuentran purgando penas en el centro carcelario de Ramiriquí Boyacá, decidieron unir su talento y hacer buena música, por lo que propusieron a las directivas de este centro de reclusión organizar una orquesta para dejar en libertad el alma a través de una de las expresiones más nobles del espíritu.

La propuesta tuvo acogida por parte de las directivas y fue así como surgió la orquesta “Son Libertad” para interpretar los géneros: tropical, popular, baladas y las canciones aclamadas por el pueblo.

Voceros de la cárcel le dijeron a Boyacá Sie7e Días, “está escuela de formación musical ha permitido mitigar el estrés que, por la pandemia se presenta en los internos, y a la vez muestra las habilidades y destrezas de los privados de la libertad».

No es la primera vez que este centro de reclusión da ejemplo en la realización de programas de resocialización como éste, porque hace tiempo vienen canalizando su creatividad en el desarrollo de habilidades como la de elaborar prótesis para el mismo personal de la cárcel y ahora con la interpretación de los aires populares para buscar con la música la libertad del corazón en medio del encierro.