Un recorrido por el legado empresarial de Boyacá

En el Día del Trabajo hacemos un recuento de las industrias e instituciones que han hecho historia en el departamento y que han generado empleo para los boyacenses.

En 1884 se creó la Fábrica de Hilados y Tejidos de Samacá, que funcionó hasta 1905. Foto: archivo particular
En 1884 se creó la Fábrica de Hilados y Tejidos de Samacá, que funcionó hasta 1905. Foto: archivo particular

En 1855 se creó la Ferrería de Samacá, constituida por los extrabajadores de la Ferrería de Pacho (Cundinamarca) Braulio Orjuela, Martín Perry y Santiago Bruce.

“Orjuela vio en Samacá la proximidad de minas de cal, hierro, carbón y arena. Pensando, seguramente, en competir con la Ferrería de Pacho en el abastecimiento de herramientas para agricultura y rieles para ferrocarriles, se decidió por el sitio”, escribió Victoria Peralta de Ferreira en el artículo ‘Historia del fracaso de la Ferrería de Samacá’.

Esta empresa, que fue la precursora de la industria siderúrgica en Boyacá, tuvo dos etapas: una como empresa privada hasta 1878 y, la otra, como empresa del Estado, entre 1878 y 1884.

En 1884 se creó la Fábrica de Hilados y Tejidos de Samacá, que funcionó hasta 1905 y que tuvo como sede las mismas instalaciones donde operó la Ferrería de Samacá.

“Para el trimestre entre mayo y julio de 1893 la fábrica de Hilados y Tejidos de Samacá era la empresa industrial que empleaba mayor número de obreros permanentes en toda la República, pues su número pasaba de 100, cuando Bavaria solo empleaba a 80; y la fábrica pagaba cumplidamente y con muy buenos manejos financieros a sus empleados (Anónimo1992, 14)”, señaló Nubia Elena Pineda de Cuadros, en su investigación titulada ‘Primera industria textil de algodón en Colombia, 1884-1905. Compañía Industrial de Samacá Fábrica de hilados y tejidos de algodón’.

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Estampilla de la inauguración de la siderúrgica Acerías Paz del Río en 1954. Foto: archivo particular

Según la investigación ‘Aproximaciones a la historia empresarial de Boyacá (Colombia), 1900-1930’, de Olga Yanet Acuña Rodríguez, publicada en la revista HistoReLo, en 1903 se consolidó el Banco de Lazaretos de Boyacá a partir de la asociación de sacerdotes, líderes políticos, comerciantes y empleados públicos.

“Durante el periodo de 1903 a 1926 la banca regional concentró la movilización de los recursos provenientes del sector artesanal, del comercio y del sector de servicios principalmente, por lo que se crearon otros bancos como el Sogamoso y el Centenario; adicionalmente se incrementó el valor de las acciones del Banco de Boyacá en siete pesos valor monetario, lo que nos da pistas sobre el fortalecimiento de la banca y el movimiento del capital regional. Este fortalecimiento prevaleció hasta la creación el Banco de la República y la centralización de las finanzas”, explicó Acuña Rodríguez en su estudio.

Empresas de servicios públicos

De acuerdo con la investigación de Olga Yanet Acuña Rodríguez, en 1918 se creó la Sociedad Telefónica de Boyacá, registrada en la Notaría de

Santa Rosa. Esta empresa privada tenía el carácter de ‘comercial anónima’ y tendría por objeto establecer y explotar un servicio telefónico entre las poblaciones de Tunja, Paipa, Duitama, Sogamoso, Tuta, Sotaquirá, Belén, Oicatá y Tibasosa.

En 1955 se constituyó la sociedad anónima Centrales Eléctricas de Tunja, con el propósito de dar solución a los problemas de energía eléctrica de Tunja y municipios aledaños.

En 1960 esta empresa cambió su razón social por la de Electrificadora de Boyacá S.A. En 1962 se fusionó con la Empresa de Energía Eléctrica de Chiquinquirá, la Central Termoeléctrica de Paipa y la Hidroeléctrica de Pesca.

El 18 de mayo de 1995 asumió la denominación de Empresa de Energía de Boyacá S.A. ESP (Ebsa).

El 6 de mayo de 1955 los cívicos sogamoseños Gabriel Camargo Pérez, personero municipal; Alfonso Ochoa Combariza, alcalde del circuito; Manuel Avella Talero, tesorero, y Francisco José Vargas, secretario, conformaron la primera Empresa de Acueducto y Energía para el municipio de Sogamoso, hoy denominada Compañía de Servicios Públicos de Sogamoso (Coservicios).

Las empresas transportadoras

La historia del transporte de pasajeros por carretera en el departamento de Boyacá se remonta a comienzos del siglo pasado.

En 1942 la empresa Transbolívar empezó a transportar pasajeros entre Boyacá y Bogotá. Foto: archivo particular
En 1942 la empresa Transbolívar empezó a transportar pasajeros entre Boyacá y Bogotá. Foto: archivo particular

En 1910 las empresas Duperly and Company, Saury y Rápido Expreso dieron inicio al transporte público de pasajeros entre Sogamoso y Bogotá.

En 1930 se constituyó la primera cooperativa de autobuses Saurer. Cada asociado de la cooperativa tuvo que aportar un bus Saurer tipo 3BH. El capital de la sociedad fue de 5.000 pesos.

Los asociados debían prestar sus servicios con su propio autobús. Con los vehículos se cubrían rutas sobre la carretera central del norte y sus transversales.

Con las famosas ‘chivas’, que tenían la carrocería en madera, en 1942 empezó a transportar pasajeros entre Boyacá y Bogotá la empresa Transbolívar.

Esta pionera del transporte de pasajeros en el departamento y en el país nació en Duitama, donde surgieron otras empresas del sector.

Luego vendrían nuevas empresas transportadoras a fortalecer las comunicaciones terrestres entre el departamento y otras regiones de Colombia.

En 1946 apareció El Rápido Duitama, cuando Mardoqueo Rivera decidió crear su propia empresa de transporte de pasajeros. En 1960 El Rápido Duitama pasó a ser de propiedad de Fruto Eleuterio Mejía Barón, quien la posicionó como una de las mejores empresas del país entre los años 70 y los 80.

En 1951 se conformó en Sogamoso la Flota Sugamuxi, en la casa del transportador Joselín Corredor.

“En 1950 se fueron los socios para Tunja a llevar los requisitos al Ministerio de Fomento para la creación de la empresa, pero allá les dijeron que no expedían licencia de funcionamiento para ‘cachiporros’ (liberales)”, contaba Omar Corredor Avella (q.e.p.d.), hijo de Joselín Corredor y exgerente de la empresa Flota Sugamuxi.

El 5 de marzo de 1953 nueve transportadores fundaron en Duitama la empresa de transportes Flota Norte Ltda., hoy Coflonorte. El 16 de junio de 1965 los socios la transformaron en la Cooperativa de Transportadores Flota Norte.

En Sogamoso en 1960, por iniciativa de la familia Figueroa Castro, se inició Autoboy con seis taxis que cubrían la ruta Sogamoso-Duitama – Tunja – Bogotá.

El 18 de septiembre de 1992 nació la Cooperativa Simón Bolívar Cootransbol (que maneja el servicio Concord), por la cancelación de la licencia de funcionamiento de la empresa Transportes Bolívar.

Las empresas de comercio

En ‘Aproximaciones a la historia empresarial de Boyacá (Colombia), 1900-1930’, se encuentra que en Boyacá en 1902 se creó la Compañía Boyacense de Licores, con el fin de administrar, explotar y sacar beneficio de la renta de aguardiente del departamento de Boyacá, en la que participaron personajes de la política regional como Alejandro Rivadeneira y Luis Jiménez López.

“En Boyacá en 1903 se creó una sociedad civil colectiva, con el fin de comprar aparatos y útiles para la producción, envase y venta de cerveza; para el caso de Boyacá fue una innovación porque con la producción de cerveza se quería competir con la producción de chicha, que era una bebida muy común en esta región”, escribió Olga Yanet Acuña Rodríguez.

En Garagoa y Tuta funcionó desde 1929 la empresa Galán y Martínez y Compañía, que se dedicaba principalmente a la compra y venta de drogas, mercancías, varios efectos comerciales, semovientes, muebles e inmuebles del país y del extranjero.

“El negocio de las droguerías se ve como una constante en las décadas de los años diez y veinte; uno de los pioneros fue Miguel Ruget, aunque disolvió las dos primeras compañías; posteriormente, en 1919, se asoció con Jorge Enrique Álvarez y se convirtió en socio industrial, es decir un personaje que tenía el saber y

los contactos, además debía administrar el negocio: su función era aprovechar un capital, en este caso 200 pesos, para ser invertidos en compra y venta de medicamentos”, relató en su investigación Acuña Rodríguez.

La gran industria

En 1942, el ingeniero Olimpo Gallo informó al Instituto de Fomento Industrial (IFI) de la presencia de ricos yacimientos de hierro en el municipio de Paz de Río.

El 14 de julio de 1955 se le dio vida a la sociedad Cementos Boyacá S.A. En 1956 comenzó el montaje de la planta industrial en el municipio de Nobsa. Foto: Biblioteca Nacional de Colombia
El 14 de julio de 1955 se le dio vida a la sociedad Cementos Boyacá S.A. En 1956 comenzó el montaje de la planta industrial en el municipio de Nobsa. Foto: Biblioteca Nacional de Colombia

Estos hallazgos fueron confirmados dos años más tarde, al cumplirse un programa de exploración intensiva adelantada por el Instituto, con el que se verificaron no solamente las reservas de mineral de hierro, sino que a la vez se descubrió la presencia de importantes reservas de carbón y de caliza en lugares cercanos a Paz de Río y en el municipio de Nobsa.

Es sobre estos resultados que el Gobierno, por medio de la Ley 45 de 1947, constituye con carácter semioficial la Empresa Siderúrgica Nacional de Acerías Paz del Río, con un capital de 100 millones de pesos.

De este capital para el proyecto siderúrgico, la Nación suscribió el 51 por ciento de su totalidad.

En 1954 la empresa se transformó en Acerías Paz del Río S.A. y dio inicio a la producción en el mes de octubre de ese mismo año.

El 14 de julio de 1955 se le dio vida a la sociedad Cementos Boyacá S.A. En 1956 comenzó el montaje de la planta industrial en el municipio de Nobsa, y la producción, con la operación de un horno, inició el 21 de marzo de 1961.

Los primeros accionistas de Cementos Boyacá S.A., cuya razón social actual es Holcim (Colombia) S.A., fueron el Instituto de Fomento Industrial (IFI), el departamento de Boyacá, la Secretaría Nacional de Acción Social y Protección Infantil (Sendas), la Promotora de Cementos Boyacá S.A., la Suderm Traiding Company Inc. y la South American Cement Company Inc., estas dos últimas empresas con sede en Panamá.

En la década de los 60, el grupo suizo Holderbank, una de las organizaciones cementeras más importantes del mundo, se vinculó con el 49% de las acciones.

Internacionalmente el grupo Holderbank (que tenía el nombre de la población suiza donde nació) resuelve llamarse Holcim, tomando la primera sílaba de su origen y la segunda de la palabra francesa ‘ciment’ (cemento).

En Colombia, en el 2002, siguiendo instrucciones del Consejo Directivo Mundial, Cementos Boyacá S.A. pasó a llamarse Holcim (Colombia) S.A. En el 2014 la francesa Lafarge y la suiza Holcim se fusionaron.

El ingeniero metalúrgico Jairo Reyna Niño inauguró el 30 de junio de 1982 la industria Acerías Sogamoso. En 1987 fundó la Siderúrgica Sogamoso. Después creó las empresas Hornos Nacionales S.A. (Hornasa) y la Siderúrgica Nacional (Sidenal), hoy Grupo Siderúrgico Reyna.

Las cámaras de comercio de Boyacá

Mediante el Decreto 1057, del 6 de junio de 1917, se creó la Cámara de Comercio de Tunja. El documento que le dio vida a la entidad mercantil de la capital boyacense lo firmaron el presidente de la República, José Vicente Concha Ferreira, y su ministro de Agricultura y Comercio, Luis Montoya Sotomayor.

Por primera vez sesionó su Junta Directiva el 10 de julio de ese año y se nombró como su presidente al señor Francisco Díaz.

El 6 de mayo de 1947, el presidente de Colombia, Mariano Ospina Pérez, y el ministro de la Economía Nacional, Moisés Prieto, promulgaron el Decreto No 1357, con el cual se creó la Cámara de Comercio de Sogamoso.

Como primer presidente de su Junta Directiva fungió el señor Juan Avella Chaparro, quien además fue uno de los impulsores de la iniciativa para el nacimiento de la entidad mercantil.

Mediante el Decreto 1216, del 22 de julio de 1969, se creó la Cámara de Comercio de Duitama. El decretó lo firmaron el presidente de la República, Carlos Lleras Restrepo, y el ministro de Desarrollo Económico, Hernando Gómez Otálora.