Miscelánea, estantería surtida de poemas – Fabio José Saavedra Corredor – #Columnista7días

Ese domingo la mañana invitaba a disfrutar la vida, bajo la sombra de los clavellinos y los enormes ocobos, que en esa época del año florecían y el viento con su caricia se llevaba las flores, en la danza del ritual mágico en el trópico. Despacio recorrí la arboleda del parque principal, tratando de escoger el mejor sitio para sentarme, a disfrutar el poemario del autor Juvenal Nieves Herrera.

La espontaneidad y la sencillez del autor se reflejan en el título, ‘Miscelánea, estantería surtida de ‘poemas”, la portada, diseñada por su nietas Mariana y Sofía, que con seguridad expresa la mirada infantil y la lectura amorosa que ellas hicieron del libro abierto del abuelo poeta.

Rodeado de este ambiente natural, entendí la bondad y la transparencia de la vida del escritor y su obra, a partir del poema inicial, ‘A mi manera’,  en el que se oye un grito de autonomía y dignidad, que al mismo tiempo es una declaración asertiva y respetuosa por lo propio y lo ajeno, reclamando independencia en la sociedad actual, que absorbe al ser humano y lo envuelve  en un torbellino de necesidades superfluas.

Además, su naturalidad  y el lenguaje del diario vivir, armonizados con su lírica, atrapan al lector, brindándole mensajes contenidos en el trasegar del día a día social y su entorno, igualmente, experiencias que están dormidas en la conciencia, opacando los valores, que solo las almas sensibles perciben y se detienen a disfrutar, con la esencia que hace la diferencia, para hacerlos visibles a un mundo anestesiado que parece disfrutar su ceguera.

Nuestro poeta aprende y aprehende del paisaje que lo rodea. Le canta tanto al color de las alas de una mariposa o a su vuelo, a la magia vital de la abeja o simplemente a la caída de una hoja, su poesía germina y fructifica sin detenerse, en la fertilidad de los sentimientos, la alegría o la tristeza, su lírica se nutre en el amor o el desengaño por tener o por perder lo que se tiene.

En ‘Miscelánea, estantería surtida de poemas’, no solo se lee, también se apropia conocimiento y en su poesía aprendemos a querer lo nuestro: el agua, el aire o la tierra que nos vio nacer, donde el autor endulzó su vida con el olor a caña y a trapiche, saboreando la existencia con el trabajo como herencia de los abuelos.

Tener el gusto y la oportunidad de leer a Juvenal Nieves Herrera, es disfrutar el pasado y el presente de una vida dedicada a la familia y a la sociedad, es viajar en la huella plasmada en sus libros y luchas por la cultura de Boyacá, en beneficio de futuras generaciones.

En su obra, siempre está el espíritu de Jairo Aníbal Niño, quien ha sido un referente para Nieves Herrera, y seguro lo seguirá siendo, porque uno de sus trabajos más representativos es su empeño por dar a conocer la vida y obra de este extraordinario escritor, a quien con justicia se le conoce como, ‘El Poeta de los Niños’.

En su honor, Juvenal dirige el ‘Festival Anual Jairo Aníbal Niño’, espacio al que se vincula cada año la cultura literaria de Boyacá y del país. En esta colección podemos disfrutar el hermoso poema, ‘Aníbal’, dedicado a su maestro, además, este nombre ha sido relevante en la historia afectiva y familiar del escritor.

-Publicidad-