Centenario, día 34 y vacunación – #PREGONES – Ricardo Gabriel Cipagauta Gómez #Columnista7días

Maestro Ernesto Cárdenas Riaño

En tan solo 72 horas estaremos festejando el centenario de nacimiento de una persona que con sus obras de arte ha compilado la historia de una ciudad, sus gentes y momentos, que son los mismos de una Boyacá o de una Colombia que ha pasado por logros, tragedias, triunfos, emociones, dolores, pandemias y politiquería…

Es un personaje que con su altura nos ha llevado por los recuerdos, el color, embajador de nuestra idiosincrasia y una firma que ya está en colecciones privadas y de museos, a quien agradecemos de antemano por sus memorias, maestro Ernesto Cárdenas Riaño.

Esa longevidad y vitalidad se reflejan con su evolución artística y el crecimiento de su familia, quienes le acompañan en una gran etapa de productividad, que “envidiamos” los que con algo de ganas quisiéramos hacer el 50% de su actividad.

Es su capacidad de recordación, de lucidez, de detalles junto de valoración del color, de lo tradicional y de plasmar el costumbrismo, el primitivismo, que ha sido valorado por conocedores de las artes, de su trayectoria y hacerle los homenajes a lo largo de sus logros, reconocimientos, valoración y grandes pinceladas, con letras de molde, designando el año para que haya toda clase de actividades, por sus más de 36.500 días.

Sus originales, por temática y manualidades, son valorados y reconocidos por quienes han contado por generaciones lo que es imán para quienes anhelamos verlo en sus semisupercentenarios y Dios le permita en los supercentenarios. Un roble, o digno hijo de nuestra insigne cedrela, que nos ha honrado con su amistad, su bella familia, y a quien Boyacá y Colombia le deben el gracias eterno, que en bodas serían de hueso, y que como estos han soportado su estoicismo por la cultura viva.

34 días del año

Ya van 34 días del 2021 y al parecer que a punta de cierres, pico y cédula, restricciones, sacrificios, alarmas, dolores cercanos o por el voz a voz vislumbramos lo que serán los próximos 11 meses y auguran los expertos que 2 o 3 años más, porque una endemia no se va a superar por arte de magia, (a propósito el saludo a los profesionales del ilusionismo, de los que con sus habilidades conmemoran su día los 31 de enero, que lo hacen con profesionalismo, y no de los que con sus artimañas, habilidosas manos o compinches ilusionan a comunidades por época de elecciones…) sino con recursos, inteligencia, creatividad, integración por causas comunes y estrategias reales.

Desde todas las instancias llamamos a que busquemos las mesas de trabajo –virtuales o semipresenciales, con todos los requisitos- para que entre todos asumamos lo que sea parta el bien común, lo que se avizora no compromete a poder sobrellevar las olas que nos van a mover a un puerto seguro que es la vida… erradicar la polarización mediante el diálogo constructivo y con ideas, sin imposiciones por desteñidos colores, que los artistas nos den ejemplo de lo que debemos hacer, en todos los niveles y sectores, para superar tantas pruebas. Esto no es de momento, es para largo.

Aquí no es de creencias, trucos o bolas de cristal que nos adivinen el futuro, es una realidad por asumir YA. A medida que el reloj marca las horas vamos transitando caminos o rutas paralelas.

Vacunación por todos

Y todos a empujar para que en el día 51 del año salgan bien los cronogramas, campañas, preparativos y toda clase de logísticas que de manera progresiva permitan recibir la vacuna contra la Covid-19, que en algo amainará el camino hacia poder asumir los retos que teníamos programados, las ilusiones revivir y una “normalidad” que nos deje trascender la esencia de ser humanos, puestos en la tierra para producir, progresar y protegernos a los avatares.

Que gran responsabilidad para que desde estos medios de comunicación, los comunitarios, los espacios arrendados, los institucionales o los especializados llevemos voces con expertos, con científicos y con verdades, para que la sociedad pueda contextualizar la realidad que se irá dando.

Cada lector, pregonero, líder, niño, joven, adulto y abuelo vivimos el tiempo que nos toca, pero la ciencia ha permitido tener una “solución” pronta y que no sea tema para de forma inmisericorde llenar las redes sociales, nuestros entornos, de estigmas que no dejan marcas visibles sino que dañan los corazones.

Vamos dando pasos firmes en unos logros que nos deben comprometer para erradicar los males de los que nos quejábamos hace un año y que se supone nos han cambiado, nos han dado una mirada diferente, nos han dado argumentos para fortalecernos en ser cívicos e integrarnos alrededor de objetivos comunes y que nos deberán enorgullecer de logros, y no de seguir en bandazos y errores.

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