Frank Liz, el hombre de la llave del éxito

Si Arquímedes dijo: «dame un punto de apoyo y moveré el mundo» Frank dice: «dame un dólar y moveré la economía para hacerla crecer.

Frank Liz, el reconocido analista financiero de los Estados Unidos y Latinoamérica. Fotografía – Archivo particular

Contrario a lo que piensa el común de la gente hay hombres que, sin haber nacido en cuna de oro, han cosechado grandes fortunas gracias a la dedicación, perseverancia y disciplina que, al parecer, son la receta perfecta para preparar destinos asertivos y lograr vida digna para todos.

Este es el caso de Frank Liz, un hombre que asegura haber nacido en la pobreza extrema y que cambió su marcado destino cuando a los 10 años de edad encontró a su mamá llorando porque no había comida en la casa para alimentar a sus hijos.

Desde ese momento, dice el doctor Frank Liz, me prometí que cambiaría mi rumbo a través del emprendimiento y el trabajo con el que inició como vendedor de bananos y naranjas, recursos invertidos luego para llenar la alacena de su casa y alimentar a toda la familia. «Recuerdo también que un día iba a coger el serrucho del taller de ebanistería de mi padre y él se opuso porque me aseguró que si me enamoraba de esa o de cualquier otra herramienta no iba a lograr mucho en la vida por cuanto el éxito estaba en el estudio».

Lo que vino después es el resultado de un fuerte y dedicado esfuerzo con el que, no solo se pagó los gastos de sus clases de primaria y secundaria, sino que fue más allá, ingresó a la universidad y, no contento con esto, terminó también los niveles de posgrado y especialización, siempre con tesis laureada y aplaudidas calificaciones.

En poco tiempo el doctor Frank Liz se convirtió en uno de los expertos de los círculos económicos más importantes de los Estados Unidos y en 1995 ingresó a la compañía NetMillionaire donde capacitó a por lo menos 40.000 mil personas sobre como invertir en el mercado de valores, fundando posteriormente el Instituto de Educación Financiera más reconocido en Norteamérica, entre la comunidad latina.

Frank Liz pasó a ser uno de los hombres destacados en las finanzas de los Estados Unidos y llegó a ganar millones de dólares con el negocio de bienes raíces, hasta cuando en el año 1990 se reventó la conocida burbuja del mercado inmobiliario y perdió hasta el último peso que había invertido, pasando de la noche a la mañana de ser un exitoso millonario a un pobre más, aunque no por mucho tiempo.

«Esta es la mejor experiencia que he tenido en toda mi vida» dice Frank Liz porque asegura: “me dio el conocimiento de los ciclos económicos, aprendí de una forma cruda que, cuando se trata de dinero, todo es cíclico, me dediqué a conocer y dominar los ciclos, no solo el inmobiliario, también los ciclos comerciales, luego el ciclo del mercado de valores y los ciclos económicos que afectan los mercados, tiempo en el que me di a la tarea de poner en funcionamiento el programa básico que antes se impartió en el Instituto de Educación Financiera Adimir” y hoy se adelanta con Ciudad Inversión.

Frank Liz y Elena Vargas, la pareja perfecta que ayuda a construir futuros esperanzadores. Fotografía – Archivo particular

Este hombre de gran estatura, no solo por su corpulencia física sino de pensamiento y corazón, se propuso entonces viajar por el mundo entero para compartir sus experiencias y enseñar a las personas cómo invertir y llegar a cosechar grandes fortunas con la utilización del conocimiento, la inteligencia y el sentido común, pero ante todo con la aplicación de lo aprendido, la práctica, el análisis y acertadas decisiones.

El empresario y experto en economía es hoy uno de los más reconocidos y respetados conocedores de la inversión en el mundo y gran parte de sus fórmulas secretas las ha consignado en varios libros como el Best-seller “El millonario dentro de ti y “Un pequeño manual para grandes soñadores” entre otros.

Frank Liz asegura que la falta de inversiones por parte de la clase trabajadora y la clase media creó la mayor separación entre ellos y que la diferencia no es solo por la disparidad de ingresos de unos y otros, sino por la manera como cada quien se acostumbra a manejar sus sueños, la forma de estructurar un pensamiento donde caben todos los propósitos, siempre y cuando la persona esté dispuesta a dejarse llevar por su instinto para salir a enfrentar experiencias inéditas y maravillosas.

Participar en la bolsa de valores, dice, es muy sencillo, es como aprender a manejar un carro, porque uno debe saber las normas, qué reglas se aplican, que si es rojo hay que parar y si es verde hay que seguir y lo mismo pasa con la bolsa de valores donde tenemos que conocer las señales y una vez aprendamos esto, estamos listos para empezar a invertir; ahora bien si sabemos cuándo comprar y cuando salir del mercado pues ya no hay riesgos y la autopista estará libre para llegar a la meta y lograr los objetivos, asegura Liz.

Añade: «no solamente los millonarios pueden participar en la dinámica de la bolsa de valores, eso es un mito y un cuento que nos han hecho creer para que solo unos pocos tengan acceso a esta estrategia de inversión, lo que pasa es que los ricos compran cuando todo parece desbaratarse y los mercados están en caída, entonces ellos saben que es ahí cuando tienen que comprar y los pobres suelen hacerlo al contrario, cuando todo está arriba y los mercados alcanzan sus picos más altos y por eso tienen problemas, no solo de ganar en la bolsa de valores, sino en general en cualquier negocio».

Hablar con el doctor Frank y su compañera de vida Elena Vargas, es realmente fascinante, porque la pareja inspira confianza, uno de los tesoros más preciados del ser humano que no todos poseen y además porque si bien es cierto han dedicado su vida a las finanzas, ésta la relacionan a verdaderos conceptos de vida construidos sobre bases firmes de valores y una inspiradora semblanza espiritual que conmueve hasta las fibras más profundas.

Frank Liz, el hombre de aplaudidas reflexiones y enseñanzas visitó el departamento de Boyacá en el año 2011, atendiendo la invitación que le hiciera el Festival Internacional de la Cultura de la época para dar una serie de charlas sobre inversión y hacer conversatorios respecto a sus escritos literarios en el marco de la franja académica del evento. Desde entonces se enamoró del paisaje del altiplano, de sus tradiciones y gastronomía, razón por la que acostumbra a compartir varias de sus conferencias con el pueblo latino y en especial con algunos empresarios de éxito que, sin titubeos, siguen sus concejos y avanzan guiados por la aplicación de sus investigaciones en el campo de la economía global.

Así es Frank Liz un ser prudente, reflexivo y respetuoso como todos los que aprecian el poder de la palabra, un arriesgado e intrépido inversionista que conoce las dos caras de la moneda y sabe qué es tener grandes fortunas y no tener nada, pero asegura que cuando supuestamente no se tiene nada, es cuando lo hay todo, porque la mente y el corazón están dispuestos a emprender nuevos caminos en busca del éxito y la felicidad, obsesión de la raza humana.

Son muchos los testimonios de este experto que se pueden consultar hoy día en las redes, así como sus entrevistas y dialéctica asertiva, porque no solo ha sido uno de los más destacados estudiosos de este tema en el mundo, sino el que ha presagiado el movimiento del dólar y los mercados de la economía global siempre con resultados a su favor que le dan la razón y quizá de allí radica el respeto que hoy profesan por él los entendidos en esta área.

En diálogo con Boyacá Siete Días el reconocido manager de las financias dijo que vendrá una serie de talleres orientados a la comunidad latina y en próximos días dará a conocer cómo se puede participar de estos espacios de aprendizaje académico y financiero.

En momentos de angustia económica como el que vivimos, resulta muy oportuno consultar a este experto, leer sus libros y acceder a sus canales en las diferentes plataformas digitales para encontrar algunas de las tantas fórmulas que, aunque hemos tenido frente a nuestros ojos, pocos saben o entienden cómo incorporarlas a sus maniobras financieras.

Por: José Ricardo Bautista Pamplona

Director General Boyacá Sie7e Días.

-Publicidad-