Hoy, le llegó el turno a Boyacá en la Comisión de la Verdad

Sabía usted que en la región centro del país, entre 1938 y 2018, hubo 432.494 víctimas a las que se atribuye, como variable, dentro del móvil de ocurrencia la diferencia política. De estas, a los departamentos de Cundinamarca y Boyacá corresponden 13.902 víctimas (4.887 en Boyacá y 9.015 en Cundinamarca), en el período que va de 1958 a 2016.

El espacio de escucha se denomina ‘Democracia en tiempos de paz: entender la política desde la diferencia’.
El espacio de escucha se denomina ‘Democracia en tiempos de paz: entender la política desde la diferencia’.

Las cifras corresponden al Observatorio de Memoria y Conflicto (OMC) del Centro Nacional de Memoria Histórica (CNMH), donde además se puede leer que el departamento de Boyacá tiene el primer registro del total con un hecho ocurrido contra un militante del Partido Liberal Colombiano en 1958, sin identificar el municipio.

No obstante, en 13.594 casos no se definió el partido político de pertenencia de dichas personas. Con esa salvedad, los partidos políticos más victimizados dentro de los registros son: Unión Patriótica (142; 123 en Cundinamarca y 19 en Boyacá), Partido Liberal Colombiano (81; 50 en Cundinamarca y 31 en Boyacá), Partido Conservador (41; 15 en Cundinamarca y 26 en Boyacá), Partido Comunista (22; 15 en Cundinamarca y 7 en Boyacá), Polo Democrático (2; uno en cada departamento), Partido de la Unidad (1; en Cundinamarca), Movimiento político ¡A luchar! (1; en Boyacá), Frente Popular (1; en Cundinamarca), “otro” (17).

Pero, además, según esas mismas estadísticas, los principales hechos victimizantes del total en los dos departamentos, por ocurrencia política, son asesinatos selectivos (4.845), desaparición forzada (2.666), acciones bélicas (2.459), secuestro (1.623) y masacres (992).

Pues en el marco de las actividades de Diálogo Social, dentro de la estrategia ‘¡A sacar las armas de la vida política!’, la Territorial Cundinamarca, Boyacá de la Comisión de la Verdad, está invitando a un ejercicio de validación y respeto por la diferencia, en procura de la convivencia democrática, y como tarea para la no repetición del conflicto armado.

El evento será entre las 3:00 y las 5:00 de esta tarde y se podrá seguir a través de la página de Facebook de Boyacá Siete Días.

Siendo el eje de reflexión la importancia de la diferencia como esencia de la democracia y, en ese sentido, el porqué de la persecución y eliminación a quien es reconocido como tal, la Comisión de la Verdad está convocando a los directorios de los partidos políticos activos y vigentes a la fecha, en los dos departamentos, a conversar sobre las afectaciones sufridas y a reflexionar sobre lo que ha significado la diferencia en el trasegar histórico del conflicto armado en este territorio.

En el desarrollo de esta propuesta se ha contado con la aceptación de algunos directivos nacionales y, en particular, de Secretarios Generales de los partidos políticos quienes posibilitaron, en su gran mayoría, el encuentro con los representantes en Cundinamarca y Boyacá.

El tema de interés colectivo que motiva esta conversación pública es la voluntad de sacar las armas del ejercicio político; en el entendido de que dicha combinación ha estado presente desde los orígenes mismos del conflicto armado. Esta reflexión ha girado, entonces, sobre lo que se considera democracia, diferencia, y participación política.

Los temas que fueron conversados de manera previa a este espacio de escucha, con los partidos que aceptaron el ejercicio previo de entrevista a lo largo de este año, son el 1) Contexto e historia de cada partido en el territorio Cundinamarca -Boyacá, desde su perspectiva ideológica, ideales, principios e incidencia en los departamentos; 2) Interacciones en términos de alianzas o colaboraciones institucionales, relaciones con diversos sectores poblacionales y bases sociales; 3) Confrontaciones y tendencias en relación con procesos de estigmatización al partido o a sus militantes, relación entre el ejercicio político y el uso de las armas; 4) Afectaciones por hechos victimizantes contra los miembros del partido político, y discursos o acciones que los han puesto en riesgo como colectividad; y 5) Afrontamientos, transformaciones positivas y acciones de paz, con relatos sobre su visión de país, las acciones para la no repetición y sus concepciones sobre el ejercicio político en democracia.

Este es un espacio natural para conversar como sociedad. Para entender lo que nos ocurrió dentro del conflicto armado, las condiciones que existen hoy en la relación política y armas, luego de la firma del último Acuerdo de Paz, y las acciones que debemos emprender para desligarlas y hacer de este un país donde se participe en política sin acallar la diferencia.

Lo que se busca es a democracia debe convertirse en un espacio donde sea posible manifestar la diferencia sin miedo alguno a la estigmatización y/o la violencia, pues la política debe ser un lugar para la pluralidad donde sobresalga el diálogo y la convivencia. “Es nuestro derecho el ser distintos y dar lugar a los diferentes, pues a partir del respeto y reconocimiento del otro, podemos construir de manera conjunta un espacio democrático que permita la construcción colectiva de la paz”, explican en la Comisión.

Además, se quiere despertar un sentimiento de esperanza y compromiso colectivo en los interlocutores, pues el espacio es una apuesta por una democracia desde y para la diferencia, que nos permita establecer un entorno propicio para el ser diferente y la convivencia pacífica. De esta manera, se espera que se desarrolle un compromiso para sacar las armas de la política y poder, desde los partidos políticos, fomentar un espacio donde se escuche, se respete y se defienda la diferencia a partir del diálogo.

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