De su cosecha, el ingeniero agrónomo Jaime Fernández cuenta en un libro la historia del cultivo de cebada en el país

Con esta obra, el experto sogamoseño en investigación agrícola hace su aporte a la conmemoración de los 60 años del programa de Ingeniería Agronómica de la Uptc. También les rinde un homenaje a todos sus colegas hoy en el Día del Ingeniero Agrónomo en Colombia.

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‘El cultivo de la cebada en Colombia’, libro del ingeniero agrónomo Jaime Fernández Hernández. Foto: archivo particular

En una obra de 340 páginas, el ingeniero agrónomo Jaime Fernández Hernández ha condensado sus conocimientos de más de 40 años sobre el cultivo de la cebada en Colombia.

Este sogamoseño, egresado de la Uptc en 1976, enamorado del agro y experto en investigación agrícola, acaba de publicar su libro ‘El cultivo de la cebada en Colombia’, que coincide hoy con la celebración del Día del Ingeniero Agrónomo en el país y la conmemoración de los 60 años del programa de Ingeniería Agronómica de la Universidad Pedagógica y Tecnológica de Colombia.

“La intención de este libro es dar a conocer la importancia que ha tenido la cebada en Colombia, desde su introducción en la época de la colonia hasta nuestros días. Gracias a la llegada de este cereal nacieron las industrias maltera, cervecera y molinera en nuestro país”, explica el ingeniero Fernández.

La obra germina con un capítulo dedicado a la historia de la cebada en Colombia, desde antes de la aparición de la roya y después de la aparición de la roya amarilla (Puccinia striiformis f, esp.hordei).

Sigue, en el capítulo segundo, con la taxonomía y morfología de la cebada: identificación de variedades, descriptores de variedades y codificación de los estadios fenológicos del desarrollo de este cereal.

Los capítulos tercero y cuarto están dedicados a la ecología de la cebada (clima, suelos y fertilización) y a las enfermedades (parasíticas y no parasíticas o fisiópatas).

El capítulo séptimo trata sobre los métodos para el fitomejoramiento de la cebada, factores para ejecutar un programa de investigación, aspectos a tener en cuenta en fitomejoramiento y métodos utilizados en este, entre otros aspectos.

Se refiere, también, a la dinámica de materiales y ensayos en un proceso

para obtener una variedad, análisis físicos y químicos de calidad de la cebada, y variedades obtenidas recientemente por el ingeniero Jaime Fernández en su finca de Monquirá, en Sogamoso.

El último capítulo lo dedica a la adaptación de la cebada al clima cálido: materiales y métodos, zonas consideradas para el estudio de adaptación en clima cálido, zonas en donde se llevaron a cabo los ensayos de adaptación, análisis de resultados, conclusiones y recomendaciones.

Semillas que superan el rendimiento en más de un 50 por ciento

El ingeniero Jaime Fernández ha venido trabajando en fitomejoramiento en cereales y leguminosas para obtener semillas que permitan garantizar la seguridad alimentaria.

En su finca El Santuario, en la vereda Monquirá de Sogamoso, ha logrado unas nuevas semillas de cebada que superan el rendimiento en más de un 50 por ciento con respecto a las variedades comerciales.

“Una de las variedades promisorias tiene un rendimiento del 66 por ciento y la otra, del 98 por ciento”, afirma este sogamoseño.

Señala que estas variedades son resistentes a la roya amarilla y a la roya de la hoja, al igual que al virus del amarillo de la cebada, entre otras enfermedades.

“Las variedades tradicionales que llegaron en la época de la colonia producen tonelada y media por hectárea. Las variedades comerciales producen tres toneladas 200 kilos por hectárea”, precisa el ingeniero.

Dice que de las variedades que él ha obtenido, una produce cinco toneladas 300 kilos y la otra, seis toneladas 300 kilos por hectárea.

“He mejorado variedades criollas, que fueron traídas desde la época de la colonia por Jerónimo Lebrón y que por primera vez las sembró en Tunja”, cuenta.

Con sus experimentos, financiados con sus propios recursos, este ingeniero agrónomo busca que en Colombia se tengan variedades propias de cebada que garanticen este alimento y ahora, con su libro, quiere compartir sus experiencias para que este cereal vuelva a florecer en nuestro país.

Una sobresaliente hoja de vida

El ingeniero Jaime Fernández Hernández es bachiller del Colegio de Sugamuxi de la promoción de 1969. Es especialista en Gestión del Medio Ambiente de la Uptc y Máster of Arts in Education – Online (Unad USA).

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En su finca El Santuario, en Sogamoso, el ingeniero Jaime Fernández ha logrado unas nuevas semillas de cebada que superan el rendimiento en más de 50%. Foto: archivo particular

Desde 1977 al 2000 trabajó en Malterías de Colombia S. A. Bavaria, en el programa de investigación agrícola y fue director de la Granja Valle de Iraka en Boyacá y de la Granja Tundama en Cundinamarca.

Desarrolló programas de pruebas regionales de variedades y realizó ensayos de fertilización en cebada en Cundinamarca y Boyacá. Además, participó en el programa de adaptación de la cebada a clima cálido.

Desarrolló investigaciones en fitomejoramiento de la cebada desde 1977 al 2000 y participó en el programa de investigación de lúpulo en la industria maltera y cervecera.

Hizo parte, igualmente, del programa de reactivación del cultivo de la cebada por Bavaria SABMiller de selección de variedades de cebadas malteras y cerveceras durante el periodo del 2008 al 2010.

Participó en la evaluación y selección de líneas de avena, en el programa del Área de Ciencias Animales y Lechería de Corpoica, en el 2013.

Ha sido catedrático de la Uptc, instructor del Sena, tutor de Ciencias Agrícolas, Pecuarias y del Medio Ambiente de la Unad, coordinador zonal de Ciencias Agrícolas y del Medio Ambiente en el departamento de Boyacá, director de tesis de pregrado de Agronomía de la Uptc y de la Universidad del Tolima en el programa de Agronomía y Escuela de Ciencias Agrícolas y del Medio Ambiente de la Unad, entre otros.