¡Qué maravilla ser boyacense!

¡Qué maravilla ser Boyacense! Eso fue lo que exclamó un profesor francés, a quien conocí en Barcelona hace ya cinco años, cuando le conté sobre las bellezas de mi tierra.

*Por: Gerardo Arias,
Secretario de Fomento Agropecuario de Boyacá.

Fotos para texto de Luis Gerardo Árias. Foto: archivo Boyacá Siete Días.

Y cómo no maravillarse, especialmente hoy, en el día de la Boyacensidad, si tuvimos el honor de nacer en este retazo biodiverso que se extiende con los brazos abiertos, desde el Magdalena Medio hasta la frontera con Venezuela, pasando por valles, ríos, lagos, laderas, desiertos, páramos, montañas y un nevado que se acerca al cielo. Y es ese gradiente altitudinal que va del centro al oriente, en el corazón de Colombia, el que permite abrigar lo mejor de la diversidad ambiental, étnica, social, cultural, gastronómica y productiva, bajo una misma manta llamada Boyacá.

Y como muestra de esta diversidad, lo mejor de la tierra: los campesinos boyacenses y la incansable producción de alimentos para propios y extraños. Una tierra que produce cerca de 2,7 millones de toneladas al año, sin contar los 2 millones diarios de litros de leche y otros productos que salen de los municipios de frontera no cuantificados, es una tierra bendita.

La producción agropecuaria boyacense aporta al Producto Interno Bruto (PIB) el 10.1%, frente al 6.3% que aporta el sector a nivel nacional. Foto: Archivo Particular

Más allá de mantener 1’279.955 habitantes, que viven en nuestro departamento, de los cuales, algo más de 554 mil son rurales, alcanza para dar y convidar, pues, según cifras de la RAPE Región Central, de cada 10 kg de alimentos que se producen en la tierra boyacense, 9 salen con destino a otros territorios, especialmente Bogotá y el centro del país, condición que le merece ser reconocida como la segunda despensa alimentaria de Colombia.

Un territorio rural que, según el último censo agropecuario, tiene 339.888 Unidades Productivas Agropecuarias (UPA), en una cobertura de 2´195.300 hectáreas; es el departamento de Colombia con mayor número de unidades productivas y el de mayor minifundio.

Esta connotación mayoritaria de economía campesina, le otorga una condición especial a la producción regional, pues detrás de cada canastilla, bulto o viaje de alimentos, hay cientos de manos que hacen posible la maravillosa alegría de tener comida en el plato de miles de hogares cada mañana.

Una tierra que produce cerca de 2,7 millones de toneladas al año, sin contar los 2 millones diarios de litros de leche. Foto: archivo Boyacá Siete Días.

No en vano, la producción agropecuaria boyacense aporta al Producto Interno Bruto (PIB) el 10.1%, frente al 6.3% que aporta el sector a nivel nacional, siendo la caña panelera el principal cultivo permanente del departamento con el 37.6% y la papa el cultivo transitorio principal con el 65.2%. (Ministerio de Comercio, 2019).

Son más de 15 cadenas productivas las que hacen de Boyacá un jugador estratégico esencial en el abastecimiento alimentario nacional, con un potencial inmenso para crecer.

De cada 10 kg de alimentos que se producen en la tierra boyacense, 9 salen con destino a otros territorios del país. Pesca en el Río Magdalena. Foto: archivo Boyacá Siete Días.

Hoy celebramos con profundo beneplácito, el honor y la dignidad de haber nacido y crecido en la tierra fértil que sirvió de escenario para pelear y ganar la libertad de Colombia y otras 4 naciones y que, con las múltiples dificultades que acompañan la dura labor del campo, pero siguiendo el ejemplo de nuestros paisanos campesinos, también está la satisfacción de vivir en la tierra donde la mitad de su población se dedica a una de las tareas más dignas a las que puede dedicarse el ser humano, la de dar alimentar a la sociedad y eso es algo que no tiene precio y que nunca nos cansaremos de reconocer, pues aún en los momentos más difíciles, como el que tuvimos que vivir este año, los campesinos siempre estuvieron y estarán ahí, con la frente en alto y trabajando sin descanso, a ellos de manera especial: ¡Feliz Día de la Boyacensidad!