El ‘Día de la Boyacensidad’ 

Hoy es un día para la reflexión del ser Boyacense, es decir, para analizar el origen y desenvolvimiento de la expedición de la Ordenanza número 23 de 2009, por la cual se conmemora el aniversario de creación del Departamento de Boyacá y se declara el 2 de octubre de cada año como el día de la Boyacensidad.

Por: José Rozo Millán 
Exgobernador de Boyacá.

Si hubo un gobernador en los últimos tiempos que reviviera la identidad boyacense, ese fue José Rozo Millán. Foto: Archivo Boyacá Sie7e Días

En este proceso de análisis e interpretación de nuestra identidad en los diferentes tiempos de nuestro acontecer histórico, me detuve intencionalmente en los preceptos consignados en la Constitución de Tunja de 1811, en la cual los ochenta y siete electores le dieron a ésta un sentido humanista, pues en ella se predicaba, por ejemplo, que no es buen ciudadano quien no es buen padre, buen hijo, buen hermano, buen amigo y buen esposo. O aquel otro que reza nadie puede tener libertad, igualdad, seguridad y propiedad en sí mismo si no respeta la de los demás.

Pero estos preceptos y otros principios tutelares consagrados en la misma carta, como aquellos referidos a que daban estabilidad al hogar boyacense, cohesión a la familia, permanencia y reciprocidad al sentimiento de amistad y convivencia, se advierte que ese código de valores es producto del pensamiento de un pueblo que honraba sus tradiciones, exaltaba su estirpe de gloria y libertad y se distinguía en el concierto nacional por la práctica constante de su civilidad, de su pacifismo, su categoría social y de su talante democrático.

Es decir, el pueblo Boyacense, al proclamar la soberanía popular y la independencia absoluta de España en 1811, estaba al mismo tiempo dando un paso gigantesco en el perfilamiento de su propia identidad.

Para continuar descubriendo paso a paso nuestra identidad, entonces cabe preguntarnos ¿Qué estamos haciendo con todos los recursos que Dios nos dio en riquezas mineras, paisajes, virtudes y valores para lograr nuestra épica libertaria? ¿Qué estamos haciendo con todos esos recursos? ¿Qué política integral hemos desarrollado? ¿Qué esperamos a futuro, de nuestra Boyacá? ¿Qué aceptación o qué resistencia cultural hemos generado?

Durante el gobierno de Rozo Millán, se escogió al Roble como el árbol insignia de Boyacá, se incluyó la hoja del roble en la bandera y se adaptó como ‘himno popular’ Soy Boyacense. Foto: Archivo Boyacá Sie7e Días

Preguntas difíciles de responder y momento importante éste, el día de la Boyancensidad para formularla. ¿Quiénes debemos responder?, y a cuáles debemos responder?  Seremos todos quienes debemos preguntar y todos quienes debemos responder. ¿Pero cómo hacerlo al mismo tiempo?

En los preámbulos de la expedición de la citada Ordenanza a través de varias acciones, reafirmamos nuestra identidad, erigiendo el roble como árbol insignia de Boyacá, consolidando nuestra devoción a la conservación del medio ambiente; para lo cual construimos el Jardín Botánico de Boyacá en las catorce hectáreas localizadas en la ladera oriental de nuestra ciudad capital que limita con la denominada Avenida Oriental de Tunja. A este Jardín Botánico que anhelamos, sea un centro de investigación, le pusimos el nombre del prócer tunjano José Joaquín Camacho y Lago para rendirle un justo homenaje ya que con él y el dibujante Mancera de Soatá, fueron los dos únicos Boyacenses que formaron parte de la Real Expedición Botánica presidida por el sabio gaditano José Celestino Mutis.

Se escogió al Roble como el árbol insignia de Boyacá y ampliamos la simbología de la bandera, mediante, la Ordenanza 08 de 2008, con la inclusión de la hoja del roble de color blanco sobre el centro de la franja roja del pabellón. Reafirmamos la categoría de “himno popular” al bambuco de Héctor Vargas Soy Boyacense con algunas adaptaciones en su letra para hacerla afín a los cantos de respeto y esperanza y la orquestación e interpretación de un gran colectivo de niños, jóvenes y consagrados artistas.

Estructuramos nuestro plan de desarrollo bajo el lema: Boyacá Orgullo de América, departamento bicentenario. Mediante la expedición de la Ordenanza número 23 de 2009 por parte de la Honorable Asamblea de Boyacá, declaramos el 2 de octubre de cada año como el día de la Boyacensidad, pues el 2 de octubre de 1821 el Congreso de Cúcuta, presidido por el ilustre boyacense José Ignacio de Márquez, creó los departamentos republicanos y entre ellos, el departamento de Boyacá; integrado por las antiguas provincias de Tunja, Socorro, Pamplona y Casanare, eligiendo como capital a nuestra noble e hidalga Ciudad de Tunja. Según el artículo tercero de esta Ordenanza, se establece que, durante dicho día, todas las instituciones educativas y entes territoriales realizarán ceremonia cívica y cultural que promueva y fortalezca la Boyacensidad y reafirme la identidad regional.

Durante el gobierno de Rozo Millán, se escogió al Roble como el árbol insignia de Boyacá, se incluyó la hoja del roble en la bandera y se adaptó como ‘himno popular’ Soy Boyacense. Foto: Archivo Boyacá Siete Días

De tal manera que hoy es el día de la identidad, de la Boyacensidad, y el cumpleaños de nuestro Departamento. Hoy sentimos la alegría que da el tañido de las campanas de todas las iglesias de nuestros 123 municipios. Hoy es una fecha para nunca olvidar. Es una fecha para marcar en el calendario de la mente y el espíritu de todos los Boyacenses. Hoy todos ustedes y nosotros sabemos de nuestro linaje ancestral, de nuestro andar épico libertario, de nuestro presente tesonero y trabajador. Y somos conscientes de nuestro porvenir, el cual debemos construir día a día, con andar firme y seguro, mirando siempre de frente el horizonte prometedor.

Estudiantes, maestros, labriegos, obreros, campesinos, funcionarios, investigadores, empresarios, artistas. cultores, técnicos, profesionales de las diversas áreas, líderes espirituales, políticos, deportistas, indígenas y ciudadanos de Boyacá, todos conformamos un gran mosaico que tiene identidad, que tiene alma, cobijado por una misma ruana, tejida con fe y esperanza. La Boyacensidad, es una fuerza espiritual. Hoy nos llena de emoción, ser Boyacense.

Hoy es el día de la identidad, de la Boyacensidad, y el cumpleaños de nuestro Departamento. Foto: Archivo Boyacá Sie7e Días

Somos descendientes, de ese pueblo el que Eduardo Torres Quintero definió así: “El Boyacense, ese sujeto que casi en desnudo asumió el fusil para el Pantano y para el Puente. Esa unidad humana que se pega a su tierra como una hembra acendradamente inconformista, es un factor étnico de primera clase. Es un creador, un fundador, un optimista, ya en potencia, ya en acto, qué sabe para dónde va, qué quiere y qué necesita”.