Detrás del discurso prominero y antiminero – Juan Daniel Angulo Argote – #Columnista7días

Los antimineros resuenan por la incapacidad de los promineros en sus argumentos.
“La desigualdad no es natural, se crea de forma artificial”. Joseph Stiglitz 

Hace un par de días en una conversación casual por teléfono hablaba con una persona que se encuentra en la carrera política. Normalmente esas vocaciones son descubiertas por el vecino de la tienda o el vendedor ambulante “desde lejos le gritan: ey lánzate”. Cuando alcanzan la meta, el pueblo es el conejillo de indias, inicia la improvisación, en el camino se aprende, es lo que todos repiten.

Al final, ténganle paciencia, es buena persona. Nuestros funcionarios públicos deberían tener un talante integral antes de (gran experticia en lo público-privado con formación de calidad) y de eso poco se ve.

Después de varios minutos tocamos el tema minero, y me sale con tremenda perla: hay que apoyar a la minería artesanal, ya que la gran minería no es buena. La verdad no me sorprendió, no se le puede pedir peras al olmo. En redes sociales vemos este tipo de discurso antiminero sin fundamento alguno. “Cada pueblo tiene los gobernantes que se merece”.

La minería hace parte de mi vida hace más de 18 años, desde el ejercicio profesional, logrando experticia en las principales empresas mineras del país, además como asesor y consultor nacional e internacional, acompañada de la formación académica en países que encontraron y mantienen la receta para hacer de la minería una actividad al servicio de sus sociedades.

Como bien dice el adagio popular: la práctica hace el maestro, donde le agrego algo más, esa experticia debe estar acompañada del conocimiento. Si no existen estos dos ingredientes, seguirán escuchando perlas tras perlas, y lo peor de todo, ni ellos mismos se las creen, pero las idealizan.

Para hablar de minería se requiere esa mezcla necesaria: Práctica-Conocimiento, el matrimonio ideal que poseen las políticas públicas para transformar territorios a partir de la minería (el modelo aplicado por parte de los países más atractivos para invertir en minería y exploración según el Instituto Fraser recientemente.

Colombia ocupa la casilla 56 de 76 evaluados). Si analizamos lo que sucede en el país, notamos que los políticos que toman las riendas en estos temas, se apoyan en las UTL (Unidad de Trabajo Legislativo), y no se imaginan las sorpresas que uno se encuentra por ahí: recién egresados, algunos llenos de títulos sin la experticia necesaria, otros no tienen nada que ver con los temas.

Muy raro encontrar los profesionales que se requieren para crear políticas públicas en minería. Por ejemplo: dejar de aplaudir el nuevo sistema de regalías sin sustentabilidad “más de lo mismo”, y pensar en modelos económicos basados en Royalty Diferenciado aplicado en los recursos naturales.

Leer: Royalty Diferenciado en los Recursos Naturales – Juan Daniel Angulo Argote #ColumnistaInvitado

Por el otro lado tenemos la academia, muy alejada de las empresas. En Colombia no existe ese matrimonio. ¿Pueden mencionar la última patente desarrollada entre empresa y academia en minería? Soy testigo como docente de varias universidades, donde la empresa resuelve los problemas sin la academia. ¿Por qué el Estado ha sido incapaz de unirlas, y así sacar lo mejor de esa combinación explosiva? De ahí nace un discurso prominero con muchos argumentos técnicos desactualizados, además sin los procesos participativos, generando vacíos que aprovechan los antimineros para desinformar a la sociedad.

Finalmente, un discurso minero debe ser integral, capaz de encontrar y mantener ese ingrediente ideal que permita sincronizar a los interesados, y así poder decir con la aceptación de todos: los recursos naturales nos transforman.