Pensamiento científico y democrático – Carlos David Martínez Ramírez – #ColumnistaInvitado

Existen diferentes tipos de conocimiento; el hecho que en el mundo académico se valore ampliamente el de tipo científico no quiere decir que éste sea el único válido. De cualquier manera, en estos tiempos de posverdad resulta preocupante cómo el afán de poder desdibuja la búsqueda de la verdad.

Aunque este fenómeno no es nuevo, ya en el siglo XIX Nietzsche escribió en su libro Humano demasiado humano: “El conocimiento no puede dejar subsistir como motivos más que el placer y el displacer, el provecho y el perjuicio, pero, ¿cómo se las compondrán estos motivos con el sentido de la verdad?”

En el mundo occidental, la formalización del método científico marcó el paso de una época teocéntrica a una logocéntrica. De cualquier manera, la promesa de la modernidad del control de la naturaleza para el beneficio del hombre, claramente no se cumplió.

Con el conocimiento de la fusión nuclear se pudo desarrollar energía para grandes ciudades, pero también la bomba atómica. El filósofo Mario Bunge, defensor del realismo científico, planteaba que a la ciencia no debería ponérsele límites, pero sí a las aplicaciones tecnológicas.

En Colombia tenemos un reto enorme para que nuestra educación se oriente más hacia el desarrollo del pensamiento científico. Estanislao Zuleta sugiere que en el pensamiento científico hay un enorme acervo democrático, por ejemplo, cuando planteamos una hipótesis no imponemos una idea, sugerimos una explicación tentativa que es susceptible de corroborarse o refutarse.

En Estados Unidos hay un refrán que dice que los demócratas son buenos políticos pero malos administradores. En Colombia algunos suelen diferenciar los perfiles de nuestros políticos entre “técnicos” y “políticos”. Vale la pena hacer esfuerzos para educar a las siguientes generaciones para que entiendan que el conocimiento científico no es ajeno a ser usado con intereses políticos.

La educación actual se ha orientado para que las personas puedan responder, pero, para desarrollar el pensamiento científico es muy importante que retomemos el espíritu de la mayéutica, para que enseñemos a indagar y a preguntar. Promover el pensamiento científico puede pasar por promover la capacidad de asombro, para cuestionar, dudar y proponer.