Del dicho al hecho. El rol de la sofisticación empresarial – Juan Daniel Angulo Argote – #Columnista7días

“En México, Carlos Slim no ganó dinero mediante la innovación. Él ha ganado dinero en la economía mexicana en gran parte gracias a sus conexiones políticas. En los momentos que se ha aventurado a ir a Estados Unidos, no ha tenido éxito. En 1999, su grupo Carso adquirió la empresa de distribución de productos informáticos compUSA.

En aquel momento, CompUSA había acordado una franquicia para vender sus productos en México. Slim inmediatamente rompió ese contrato con la intención de establecer su propia cadena de tiendas, evitando la competencia de COC. Sin embargo, COC demandó a CompUSA en Dallas, y como no hay amparos, Slim perdió, y le impusieron una multa de 454 millones de dólares”. Por Qué fracasan los países, págs. 55-57.

El mensaje es claro para los empresarios que quieren hacer empresa en Estados Unidos, Asia, Australia, Nueva Zelanda y los países nórdicos, entre otros. No se construye un país sin sofisticación empresarial. Carlos Slim y muchas empresas que aterrizan en América Latina, son los amos de los mercados económicos sin desarrollar innovación ‘capitalismo sin compulsiones’.

Por otra parte, ¿quién financiará la innovación? es la pregunta que se hace el reciente ranking Global Innovation Index 2020, el cual suministra detalladamente métricas acerca de la innovación desarrollada en 131 países y economías alrededor del mundo, donde Chile es el mejor posicionado en temas de innovación de Latinoamérica, seguido por México, Costa Rica, Brasil y Colombia. Fuente: https://www.wipo.int/global_innovation_index/en/2020/.

Sus 80 indicadores exploran una visión amplia de la innovación, incluido el entorno político, la educación, la infraestructura y la sofisticación empresarial. Este último indicador es decisivo, y juega un rol en el desarrollo innovador de una sociedad, lo cual nos hace reflexionar: ¿qué tan interesados están los empresarios colombianos y la inversión extranjera en absorber tecnología para impulsar la innovación? ¿Seguirán cómodos? ¿Dónde está el rol del Estado?

Por estos días se habla mucho de los proyectos mineros que están por iniciar en Colombia. La gran pregunta con tono innovador y desafiante: ¿cuáles son los encadenamientos hacia atrás y hacia adelante que traerán consigo esos proyectos en temas de innovación? ¿La sociedad colombiana sabe de ellos?

Por ejemplo, parte del PIB de Australia se concentra en los recursos naturales ‘minería’, con los siguientes datos: carbón, 14,02%; mineral de hierro, 13,23%; petróleo y sus derivados, 7,65%, y otros minerales. Lo particular de Australia con las empresas explotadoras de sus recursos, ha sido el rol del Estado. Ellos condicionan a las empresas a generar encadenamiento productivo con innovación. No se quedaron cruzados de brazos con el modelo tradicional: empleo, impuestos y regalías.

Para cerrar, mientras que Bhp Billiton en Chile construyó la planta desalinizadora más grande de Latinoamérica, como una medida de la gestión integral del agua en la minería por parte del gobierno, en Colombia este grupo minero es propietario de la tercera parte de la mina El Cerrejón y su contribución innovadora después de casi tres décadas ha sido llevarle agua a La Guajira en carrotanques.