El colegio Marco Antonio Quijano Rico, de Sogamoso, ya cuenta con una sede nueva y moderna

Esta institución educativa rural está cumpliendo 17 años de funcionamiento, que celebrará de manera virtual durante la presente semana. Después de más de un año de construcción, la planta física de la sede central está lista para la inauguración.

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Después de más de un año de construcción, la sede central de la institución está lista para la inauguración de la nueva planta física. Foto: archivo particular

Para la Institución Educativa Integrada Marco Antonio Quijano Rico, de Sogamoso, el 2020 es ‘un año de cambios extremos’.

Este colegio rural, que inició actividades en el 2003, conmemora esta semana su decimoséptimo aniversario, efeméride que celebrará de manera virtual.

“A partir de este lunes 14 hasta el viernes 18 de septiembre se realizará un acto festivo – deportivo –  artístico y científico, integrando a las familias de sus siete sedes: Alto Peñitas, Mortiñal, Peña Negra, Quebrada Honda, San Martín, Pilar y Ceibita y El Hatillo”, explicó la magíster Martha Cecilia Jaramillo Buitrago, docente de Lengua Castellana del colegio.

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Después de más de un año de construcción, la sede central de la institución está lista para la inauguración de la nueva planta física, una edificación moderna que cuenta con todos los elementos para que los niños y los jóvenes puedan aprender de manera confortable sin salir de su entorno.

“Allí tendremos laboratorios de química, biología, proyectos productivos, un amplio restaurante escolar con su comedor, unos espectaculares salones y un aula de bilingüismo”, dijo la docente.

Agregó que la comunidad quijanista se moderniza y entra a esta era de la contemporaneidad, donde se cambia el tradicional adobe por unos fortalecidos y estructurados muros, con un edificio de dos plantas, amplio, cómodo, iluminado, versátil, rodeado de unas imponentes montañas y de una verde y variada naturaleza, las cuales dinamizaran aún más todos los rincones de tan moderna construcción.

“Será entonces esperar el tan anhelado retorno de nuestros estudiantes, quienes darán vida y llenarán de alegría cada uno de estos espacios”, recalcó la profesora.

La rectora de la Institución, Leonor Tibocha Juliao, se mostró muy complacida de hacer parte de esta comunidad educativa y afirmó que tiene total disposición para trabajar en equipo por la consecución de las metas del colegio.

“Tomando el Proyecto Educativo Institucional como referente fundamental para el desarrollo misional, mantendremos una excelente comunicación con las autoridades municipales, contando con la colaboración decidida y el compromiso de todos los estamentos de la comunidad educativa. De igual manera, debo asegurarles que mi desempeño será el más eficiente, aportando mi mayor esfuerzo por el progreso y continuo mejoramiento de nuestra Institución Educativa Marco Antonio Quijano en sus cuatro gestiones: directiva, académica, administrativa y comunitaria”, manifestó la rectora.

Indicó que en época de crisis es donde surgen los verdaderos líderes y se generan las mejores acciones, y que este año 2020 la institución ha mostrado progresos significativos, a pesar del distanciamiento social requerido por estos difíciles momentos de pandemia.

“Esta loable Institución forma niños, niñas y adolescentes integrales, respetuosos, felices, competitivos, con visión emprendedora y siempre comprometida con la excelencia, el mejoramiento continuo y el desarrollo sostenible, marcando la pauta con la formación técnica agropecuaria, promoviendo la articulación con el Sena y la vinculación de los padres de familia mediante unidades productivas implementadas en los hogares de los estudiantes”, señaló la directiva docente.

La magíster Martha Cecilia Jaramillo Buitrago precisó que, con este espíritu emprendedor se busca garantizar la permanencia en el campo, con una educación pertinente, útil para la vida, que los prepare en competencias generales para el trabajo, el emprendimiento, el manejo de la información y la responsabilidad personal.

Además, que les permita a los jóvenes rurales una conexión con el mundo económico y las relaciones sociales en sus localidades y regiones, y, lo más valioso, mostrar el campo como el mejor lugar para vivir en paz y felices.