No esperemos a mañana para proteger a nuestros niños, conectividad inclusiva

Que los niños de Colombia no estén en las esquinas de las calles o en los semáforos vendiendo dulces, que no continúen como presa de adultos vulnerando sus derechos, porque los creen “propios”, es una tarea que desde 2007 lidera en el país la Fundación Telefónica.

Los niños deben estar en las aulas y no en las calles. Fotografía - Archivo particular
Los niños deben estar en las aulas y no en las calles. Foto: Archivo particular

La tarea que impuso una suma de voluntades en su momento, no se permitió darse un recreo, porque el tema de estudiar para niñas, niños y adolescentes sigue siendo prioridad: Como una fórmula matemática, resta estadística al trabajo infantil y exponencialmente refuerza vidas, capaces de esperanzarnos en su futuro actual y próximo.

Durante ocho años se atendieron a casi 50.000 niños, niñas y adolescentes, a sus familias y docentes en 51 municipios en sus propios contextos. En esa “operación” social multiplicadora entre el Instituto de Bienestar Familiar, Pacto Global  y la OIT se perdieron algunas lecciones, pero se obtuvieron las mejores calificaciones a la hora de medir el rendimiento en escuelas y colegios a donde llegaron a continuar sus estudios. 99 % de los vinculados al programa permanecieron en las escuelas y el 83% completaron con éxito el año escolar: Clases con sabor a dulce que erradicaron del trabajo en la minería, en servicios por deuda, en plazas de mercado y en Terminales de Transporte entre algunos lugares, a jóvenes hoy universitarios y técnicos profesionales.

La tarea que se intensifica en el marco de los programas de Responsabilidad Social y Sostenibilidad de la Fundación Telefónica Movistar y La Caixa de España, impulsa en su cadena de valor a los docentes, promoviendo estrategias orientadas al uso de las TIC.

Diez mil profesores de Colombia, atendieron la convocatoria virtual -en esta oportunidad- del Programa “Profuturo”, para conocer durante el Primer Encuentro transmedia, cómo se desarrollan y se construyen contenidos y espacios de aprendizaje innovadores en las aulas.

Un importante número de boyacenses aprovecharon la oportunidad de la virtualidad y sin selecciones previas asistieron durante los cinco días.  Importante complemento, sí se tiene en cuenta que, en Boyacá, el Gobierno departamental pone en marcha una serie de programas que mejorarán muy seguramente la comunicación entre estudiantes de 254 instituciones educativas, de los 120 municipios no certificados del departamento. Iniciativas que articuladas con los nuevos aprendizajes de docentes, conectará a la comunidad boyacense tanto de la ciudad como del campo.

Por supuesto, a la sensata resolución de mantener a los estudiantes en casa y además alejados de trabajos no aptos para sus edades, se deben articular esfuerzos entre los sectores privado y público que nos ubique en un escenario comprensivo. Para las niñas, niños y adolescentes un parte de tranquilidad en Boyacá. Para los docentes, todo un abanico de nuevos aprendizajes en las aulas. Para mañana estamos hoy: conectividad inclusiva.

Por: Martha Sofía Medina Cuervo 
Experta RSE- Sostenibilidad.
Para Boyacá Sie7e Días