Crónica de una tragedia anunciada, con cuatro muertos en mina de carbón en Morcá

La mina Río Chiquito 2, en Sogamoso, es el ejemplo de lo que no se debe hacer en minería. Una cadena de errores llevó a un desenlace fatal, que incluso pudo ser de mayores proporciones.

La mina Río Chiquito 2 solo tiene una entrada y no cuenta con otras rutas alternas por donde se pueda ingresar o salir. Foto: archivo particular
La mina Río Chiquito 2 solo tiene una entrada y no cuenta con otras rutas alternas por donde se pueda ingresar o salir. Foto: archivo particular

Hay tragedias que se pueden evitar, y la que ocurrió en una mina de carbón de Morcá, en la ciudad de Sogamoso, donde se presentó un derrumbe el viernes 7 de agosto, es una de ellas.

Basados en conceptos de expertos en accidentalidad minera, les presentamos la cadena de errores que terminó con la vida de Luz Alba Bonilla, de 31 años; de Javier Alfonso Lemus León, de 31; de Francisco Cuadros, de 58, y de Remigio Alonso Gutiérrez, de 36 años.

La gerente de Proyectos Grupo de Seguridad y Salvamento Minero, Gloria Catalina Gheorghe, afirmó que en julio pasado la Agencia Nacional de Minería (ANM) hizo una visita a esta mina y encontró que había condiciones de riesgo inminente, que desafortunadamente se materializaron.

“Se impuso una medida de seguridad, es decir que la mina tenía orden de suspensión, no podían estar laborando, y es desafortunado porque claramente sí estaban trabajando”, dijo la funcionaria de la ANM.

El alcalde de Sogamoso, Rigoberto Alfonso Pérez, confirmó que a la mina Río Chiquito 2 se le suspendieron labores por parte de la Agencia Nacional de Minería y la Alcaldía, a través de la Secretaría de Gobierno.

No acatar la medida de suspensión llevó a que al momento en que se presentó el derrumbe estuvieran tres mineros y una mujer dentro de la mina.

Una de las dificultades de esta mina es que es muy pendiente: son entre 60 y 65 grados de inclinación. Foto: archivo particular
Una de las dificultades de esta mina es que es muy pendiente: son entre 60 y 65 grados de inclinación. Foto: archivo particular

La mina solo tiene una entrada y no cuenta con otras rutas alternas por donde se pueda ingresar o salir en el caso de una emergencia, como la que se vivió allí durante ochos días.

“Son 110 metros desde la bocamina hasta el fondo del inclinado, donde hay un nivel, como decir una calle. La primera dificultad es que la labor (excavación) es muy pendiente: son entre 60 y 65 grados de inclinación, eso es prácticamente vertical”, explicó la ingeniera Gloria Catalina Gheorghe.

Recalcó que, como es tan pendiente la labor, todo el material del derrumbe rodó hacia el fondo del inclinado y dejó tapados más o menos entre 35 y 40 metros, completamente bloqueados de material, sin posibilidad ni siquiera de colocar una manguera ni nada.

Otros ingenieros indicaron que para la pendiente que hay en esa mina, se requiere un sistema de escalas con agarraderas para la seguridad de los operarios.

La gerente de Proyectos Grupo de Seguridad y Salvamento Minero de la ANM manifestó que, las condiciones del transporte en esa mina son bien difíciles, porque tiene un coche muy pequeño con una guaya que no genera seguridad, y que, de hecho, hubo que cambiarla.

Adicional a esto, no se cuenta con una topografía actualizada de esta mina, razón por la cual no se pudieron establecer las dimensiones reales del túnel, y Salvamento Minero tuvo que guiarse por información suministrada por trabajadores que ya habían laborado en ese socavón.

Las condiciones de transporte encontradas es esta mina fueron calificadas de bien difíciles, con un coche muy pequeño y con una guaya que no generaba seguridad. Foto: archivo particular
Las condiciones de transporte encontradas es esta mina fueron calificadas de bien difíciles, con un coche muy pequeño y con una guaya que no generaba seguridad. Foto: archivo particular

“En un proyecto minero no podemos permitir el ingreso de personal no autorizado, como fue el caso de esta mina donde había tres trabajadores mineros y una señora que no era trabajadora, que no tenía seguridad social; el protocolo debe ser muy estricto”, recalcó la ingeniera Gheorghe.

La funcionaria de la ANM les aconsejó a los empresarios mineros cumplir con normas tan básicas como que una mina tenga una entrada y una salida, no permitir el ingreso de personal no autorizado, hacerles un estricto mantenimiento a los equipos de transporte y a las guayas, tener una ventilación forzada y que el sostenimiento esté diseñado por un ingeniero.

El ingeniero Carlos Germán Salgado, profesional especializado de la Oficina de Gestión del Riesgo de Sogamoso, narró cómo ayer, después de haber concluido las labores de rescate de las cuatro víctimas, hacia las 5:00 de la tarde ocurrieron otros tres derrumbes que colapsaron la mina Río Chiquito 2.

Dio gracias a Dios que todo ya había terminado, porque si no el colapso de la mina hubiera podido resultar fatal para una de las cuadrillas de socorredores mineros que trabajaron en el rescate de las víctimas.