Gobernador anuncia que si el contagio sigue creciendo como va, Boyacá tendría que regresar a confinamiento total

Boyacá acaba de entrar en fase 2 en lo que tiene que ver con la atención frente al contagio de COVID-19, luego de llegar a una ocupación del 42% en unidades de cuidado intensivo. Así lo anunció anoche el gobernador Ramiro Barragán.

La primera fase era la ampliación de la capacidad instalada; la segunda, que fue a la que entró el departamento, es la optimización de capacidad instalada; la tercera es la extensión de la capacidad instalada y la cuarta la extensión crítica. Foto: Archivo Particular
La primera fase era la ampliación de la capacidad instalada; la segunda, que fue a la que entró el departamento, es la optimización de capacidad instalada; la tercera es la extensión de la capacidad instalada y la cuarta la extensión crítica. Foto: Archivo Particular

La declaratoria se dio ante el incremento de personas hospitalizadas en unidades de cuidados intensivos destinadas a COVID-19 en Boyacá, frente a la prestación de servicios durante la pandemia, denominada optimización.

En el transcurso de 10 días se pasó de dos pacientes a tener 26 pacientes en UCI COVID, pero además de las 839 camas para hospitalización que hay, 509 se encuentran ocupadas y en esas hay más de 80 personas sospechosas de ser portadoras de COVID, es decir que en caso de confirmarse el diagnóstico y que sus condiciones de salud se agraven van a terminar en UCI y Boyacá se quedaría sin capacidad de respuesta.

Las autoridades de la salud siguen haciendo el llamado para que se extremen los cuidados, frente al alarmante incremento de los contagios en Boyacá.
Las autoridades de la salud siguen haciendo el llamado para que se extremen los cuidados, frente al alarmante incremento de los contagios en Boyacá.

Claro que según Ramiro Barragán Adame, la dotación de equipos en los hospitales no hubiera sido posible, de no ser porque el departamento se encontraba en la fase inicial de ampliación, para lo cual se dispuso de recursos para dotar de equipos a la red pública hospitalaria.

“En Boyacá logramos duplicar la capacidad de UCI en estos meses: de 63 pasamos a 113 y de tres zonas cubiertas pasamos a seis, lo que quiere decir que cumplimos el objetivo que nos impusimos cuando inició el confinamiento: aprovechamos el tiempo para salvar vidas”, explicó el Mandatario de los boyacenses.

Y señaló también que entre el próximo viernes y la semana entrante se dará el recibo de los primeros 15 ventiladores de los 116 anunciados por el Gobierno nacional para Boyacá y que con esta entrega inicial se adecuarán siete nuevas unidades de cuidado intensivo para Tunja, tres para Sogamoso y otras tres para Duitama, al igual que dos para el hospital de Moniquirá.

En los próximos días llegarán los primeros 15 ventiladores para adecuar igual número de UCI.
En los próximos días llegarán los primeros 15 ventiladores para adecuar igual número de UCI.

La decisión de pasar a la Fase 2 o de optimización, se dio luego de un diálogo del Gobernador con alcaldes de Boyacá y gerentes de IPS, además de una planeación estratégica y científica que se desarrolló meses atrás.

“Estas decisiones las tomamos luego de estudios realizados por el equipo científico de la Secretaría de Salud. Hemos venido actuando paso a paso y con seguridad para cuidar la vida de los boyacenses”, agregó el Gobernador, quien además le agradeció a la Empresa de Energía de Boyacá (Ebsa) por su compromiso directo en la lucha contra la pandemia y confirmando la donación de un equipo robotizado que permitirá duplicar el número de pruebas PCR que se vienen adelantando en el laboratorio de la Secretaría de Salud departamental.

Durante estos cuatro meses, el gobierno de Ramiro Barragán, ha venido adelantando la dotación para ampliar el número los servicios en los hospitales.
Durante estos cuatro meses, el gobierno de Ramiro Barragán, ha venido adelantando la dotación para ampliar el número los servicios en los hospitales.

Por su parte, el secretario de Salud de Boyacá, Jairo Mauricio Santoyo Gutiérrez, aseguró que hoy en Boyacá, se tiene un total de 113 unidades de cuidados intensivos (UCI), de las cuales 61 están destinadas para pacientes COVID, y que en estas, ya hay 26 pacientes que ocupan una cama lo que significa un porcentaje de ocupación del 42% y que no serán suficientes si el nivel de contagio sigue creciendo.

Según los cálculos del gobierno departamental, Boyacá en la actualidad tiene cinco zonas con cuidados intensivos: Sugamuxi: para atender a los posibles pacientes de entre los 249.032 que habitan en esa región; Tundama: 232.437, Norte, para 57.020; Centro: 610.026, Ricaurte: 45.945 y Puerto Boyacá, para cerca de 48.271 habitantes. Esta situación la deben tener todos en cuenta, ya que a veces se piensa que los hospitales solo son para atender la ciudad en la que está ubicada y la verdad es que tiene que atender a su región.

“En esta segunda fase es necesario trabajar con los hospitales públicos y privados para empezar a migrar unidades de cuidado intermedio a unidades de cuidado intensivo, hospitalización a unidades de cuidado intermedio y orientar todas las acciones para tener respuesta a la atención hospitalaria que se requiere”, aseguró el Secretario de Salud.

Indicó, además, que esto implica que el departamento tome medidas con los prestadores de servicios de salud en Boyacá, como la reorganización de servicios de salud en la modalidad ambulatoria, liberación de camas de hospitalización en UCI y estudiar más altas tempranas (salidas) para pacientes hospitalizados.

La segunda fase, es un campanazo, sobre lo que viene ocurriendo con el incremento tan grande de los casos, frente a la baja cantidad de UCI que hay en el departamento.
La segunda fase, es un campanazo, sobre lo que viene ocurriendo con el incremento tan grande de los casos, frente a la baja cantidad de UCI que hay en el departamento.

Así mismo se buscará fortalecer los procesos de hospitalización domiciliaria y que los prestadores de salud suspendan algunos procedimientos que estaban programados para liberar capacidad hospitalaria en atención de la pandemia, mientras que se avanza en la curva de ascenso, en el pico de la pandemia y se logra tener un control con capacidad de respuesta hospitalaria.

“Si no evitamos presión sobre el sistema de salud y permitimos que se generen eventos que conlleven a hospitalizaciones posteriores y que demanden más atención a nivel hospitalario, se va a tener una mayor posibilidad del colapso del sistema”, explicó Santoyo.

El Ministerio de Salud y Protección Social, en su plan de acción para la prestación del servicio durante la pandemia, implementó cuatro fases soportadas en la presentación del número de casos, suficiencia de capacidad instalada, suficiencia de talento humano en salud, entre otros.

La primera fase era la ampliación de la capacidad instalada; la segunda, que fue a la que entró el departamento, es la optimización de capacidad instalada; la tercera es la extensión de la capacidad instalada y la cuarta la extensión crítica.

“Actuemos como si todos fuéramos un caso sospechoso de COVID, para que de esta manera nos veamos obligados a disminuir nuestro contacto social, para que usemos el tapabocas adecuadamente y nos lavemos las manos permanentemente”, indicó Santoyo.