La mujer del César no solo debe serlo, sino parecerlo #Editorial7días

Si desde el mismo Gobierno nacional, departamental y municipal se nos ha insistido una y otra vez para que no vayamos a visitar a nuestros familiares hasta que todo esto de la pandemia del coronavirus no pase; si son precisamente nuestros uniformados quienes a diario hacen cumplir las normas y medidas que expiden los alcaldes ¿qué ocurre entonces con los miembros de esas instituciones: Policía, Ejército y Armada cuando se quitan el uniforme? ¿Creen que su profesión los blinda?

Dos preguntas que vienen tomando fuerza por estos días especialmente en nuestros municipios, en nuestros campos, donde cada fin de semana se ve el desfile de efectivos de nuestras fuerzas militares y policiales, eso sí de civil, como si nada estuviera pasando, como sí el pertenecer a alguna de estas instituciones los hiciera inmunes a contagiarse del COVID-19 o a llevarlo de un sitio para otro.

Muchos alcaldes están desesperados y ya no saben qué hacer, pues tratan especialmente en fines de semana como los que han pasado y el que viene, con festivo a bordo, cerrar sus municipios a las visitas independientemente de que no sean turistas, sino irónicamente hijos de esas localidades, nativos de los pequeños pueblitos o ciudades, pero que no son conscientes del peligro al que exponen a sus parientes y paisanos al llegar de diferentes partes del país a visitar, sin saber si traen el virus.

Ya ha ocurrido en diferentes localidades donde es precisamente un miembro activo de estas instituciones quien cree que porque no lleva el uniforme puesto, puede hacer lo que le viene en gana y hasta evaden los controles o se pasan las normas por la faja, en vez de dar ejemplo cumpliendo las disposiciones. Si les han dicho que no vayan, que el pueblo está cerrado ¿a qué llegan, a qué viajan? ¿No piensan que pueden, con su irresponsabilidad causar una tragedia, desgraciar a su familia y a sus vecinos, a sus amigos?

Desde luego que no son todos, y precisamente eso es lo más grave, que son unos pocos inconscientes que se creen inmunes y que con el uniforme puesto hacen cumplir la norma, pero de civil la evaden, un pequeño grupo que hace quedar mal a toda la Institución.

Por su puesto que tampoco es un tema exclusivo de policías, soldados o marines, ni más faltaba y a muchos les puede parecer absurdo este llamado de atención si se tiene en cuenta que a nuestros municipios están llegando irresponsables de todos los rincones del país sin importar su profesión, pero lo que ocurre acá es que precisamente son nuestros uniformados, estos miembros activos los llamados no solo a respetar y a hacer cumplir las normas y las leyes cuando portan el uniforme, sino desde luego los primeros que cuando están de civil deberían acatarlas, los primeros que deberían dar ejemplo, recuerden que la mujer del César no solo debe serlo, sino parecerlo.