Del presidente Duque depende que la carrocera Autobuses AGA continúe operaciones

Una de las empresas más importantes que tiene Duitama, la fábrica de carrozas Autobuses AGA, acaba de parar su producción a causa de la pandemia del coronavirus y espera regresar a labores a partir de agosto próximo.

Sin embargo, lo que ya logró parar el COVID-19 podría acabarlo el propio presidente Iván Duque y sus ministros del Interior y de Industria, Comercio y Turismo con el Decreto 789 del pasado 4 de junio, ya que en su artículo tercero, en la nueva medida, tomada irónicamente como un auxilio en medio de la pandemia, establece una exención del impuesto a las ventas y a la importación de los vehículos automotores de servicio público o particular de carga y pasajeros.

Dicha decisión llevó al empresario Armando Gutiérrez Acevedo, fundador y gerente de la empresa que genera 150 empleos directos y un poco más de indirectos, el pasado sábado a dirigirle a través de Boyacá Sie7e Días, una misiva al presidente Duque y al ministro José Manuel Restrepo, titulada ‘Dolor de patria’ en la que hace un llamado para que aclaren o enmienden el error en la medida anunciada y que regirá hasta diciembre de 2021, antes de que acaben con diferentes empresas nacionales relacionadas con el sector.

“Con el decreto se está privilegiando a vehículos importados y poniendo en gran desventaja la producción nacional de este sector, causando un daño colateral”, aseguró el empresario, quien añadió que hasta el momento de los únicos que ha tenido apoyo es del representante a la Cámara, Rodrigo Rojas y del senador Ciro Ramírez, quienes ya vienen adelantando acciones para que el Gobierno nacional entienda el daño que puede ocasionar.

Como el transporte público de pasajeros se encuentra parado desde hace ya 80 días, Autobuses AGA ha venido adelantando su labor de manera intermitente, pues tuvieron que parar su producción completa en abril, trabajaron en mayo, y volvieron a parar el 1 de junio, esta vez en una medida prevista hasta el 30 de julio. Sin embargo, su regreso no solo dependerá de que los buses que ellos mismos ‘construyen’ y/o ensamblan, vuelvan a rodar, como le habían anunciado el pasado 31 de mayo a su planta de personal, sino que ahora estarán en manos del Gobierno nacional.

“Ese decreto se presta para confusión de los potenciales compradores de vehículos para el transporte de pasajeros, porque dice que para vehículos importados y eso supone solo a que los vehículos que proceden del extranjero serán beneficiados con la medida. Es que la confusión es en el potencial comprador y es un daño de enfoque, por eso se debe aclarar o corregir cuanto antes”, aseguró Gutiérrez.

Hoy, el IVA de un vehículo oscila entre 50 y 100 millones de pesos de acuerdo a su tamaño, y lo que se está buscando por parte de este sector empresarial y de los congresistas boyacenses, es un proyecto de ley que no solo beneficie a los pequeños, sino que favorezca a todos, porque justifican que esta emergencia afectó a todo el mundo, incluido Colombia, no solo a otros países que realizan actividades similares a las de la industria nacional.

“Hasta febrero pasado, en AGA al mes se sacaban 12 unidades, es decir 12 buses al mes, pero con la llegada de la pandemia…”, aseguró don Armando Gutiérrez, quien lleva 54 años haciendo carrocerías.