Boyacá Sie7e Días y Telesantiago unidos en la transmisión de la fiesta de la Virgen del Milagro

Quizá el homenaje de la iglesia católica que mayor número de personas ha congregado cada año en la plaza de Bolívar de Tunja es la fiesta de la Virgen del Milagro, una ceremonia que reviste la mayor importancia para los capitalinos.

Si visitamos el emblemático Santuario de la Virgen del Topo en Tunja podemos apreciar en el muro de una de sus naves incrustadas cientos de cartas, fotografías, mensajes y escritos, así como placas que traducen peticiones y acciones de gracias de los creyentes, quienes aseguran haber recibido los favores solicitados a la Santa Patrona.

Según el relato de su aparición: en una pequeña celda del antiguo Monasterio de las Concepcionistas de Tunja había un lienzo que servía para precaver del viento a una religiosa. Ella vestía de velo blanco y tenía permiso de ir con una compañera a rezar en la iglesia el rosario.

En la madrugada del 24 de agosto de 1628, al regresar de la celda notaron como se reflejaba en un charco de agua la imagen de la Virgen Inmaculada; alzaron la vista y admiraron, dibujada en el cielo la que acababan de observar en el agua entre fulgores de luz resplandeciente, caminaron hacia la celda y hallaron reproducida en el lienzo la misma imagen que habían visto en el agua y el firmamento.

Al enterarse la gente empezó a visitar de manera masiva el Monasterio y el Prelado tuvo que dispensar la clausura y abrir las puertas para los feligreses, llamándola “La Virgen del Milagro”, aunque también y dadas las sanaciones que empezaron a ocurrir, la llamaron “Nuestra Señora de la Salud”.

En el año 1932, el reverendo padre José Abrahán Cerón, de la compañía de Jesús, en acción de gracias por un favor recibido, reinició su celebración anual, posteriormente en 1935 el señor Hipólito Cardozo y su esposa, Doña Dolores Ávila celebraron las fiestas también en acción de gracias y desde entonces sus fervorosos devotos han venido, año tras año, celebrando esta conmemoración en honor a la Patrona de Tunja.

Es reconocida como Reina de Tunja, de la Arquidiócesis y de la Fuerza Aérea Colombiana a partir de 1970 cuando el general José Ramón Calderón Molano institucionalizó la fiesta en honor a la Virgen del Milagro para ser venerada convirtiéndola en la defensora de la aviación colombiana, por eso cada primer domingo del mes de junio aparecen en lo alto las aeronaves para dibujar siluetas en el cielo y honrarla como símbolo de gratitud por su protección.

Pues bien, este histórico 2020 ya no veremos los reactores en el firmamento ni miles de sombrillas cubriendo la plaza de Bolívar de la capital Boyacense, no registraremos como había sido tradicional el apoteósico lleno porque en esta oportunidad la iglesia católica ha dispuesto que la ceremonia se haga de manera virtual.

Por esto el presbítero Justiniano Barón, director del Canal Telesantiago dijo que: “Con todo el amor y la fe que caracteriza a los tunjanos, por muchos años hemos celebrado la gran fiesta de la Virgen del Milagro, patrona de la capital boyacense y de la Fuerza Aérea Colombiana, más de 15 mil fieles de diferentes departamentos y naciones se congregaban allí rememorando aquel milagro de su aparición, esas manifestaciones culturales no van hacer posible este año por las circunstancias actuales, pero seguiremos celebrando juntos desde nuestros hogares a través de la Señal de Telesantiago como medio oficial de la Arquidiócesis de Tunja y de la mano de nuestros grandes aliados informativos como www.boyaca7dias.com“.

Señaló que la transmisión se realizará desde el Santuario Nacional de la Virgen del Topo a partir de las 11 de la mañana y la solemnidad será presidida por monseñor Gabriel Ángel Villa Vahos, arzobispo de Tunja

Así las cosas, este domingo estaremos todos enlazados con Telesantiago y www.boyaca7dias.com para recibir la visita de nuestra Señora del Milagro en nuestros hogares y como lo recomendó el Presbítero Justiniano Barón, será muy reconfortante vestir un altar en nuestras casas para saludarla con júbilo y alegría en una ceremonia diferente, única e histórica que tendrá como objetivo unánime pedirle por la salud de la humanidad.