Desobediencia civil en la cárcel de máxima seguridad El Barne en Cómbita Boyacá

Los presos de la cárcel de máxima seguridad de Cómbita en Boyacá, se unieron esta noche a la jornada nacional de protesta pacífica anunciada y programada por un grupo de mujeres conocidas como Guerreras por la Libertad, que vienen desafiando a la COVID-19, buscando que a las personas privadas de la libertad se les respete el derecho a la vida.

En un comunicado de cuatro puntos los presos de la cárcel de máxima seguridad de El Barne, en Cómbita (Boyacá) expresaron sus peticiones en medio de la protesta programada por los familiares y amigos de las personas privadas de la libertad en Colombia:

  1. Nuevamente exigimos se conceda una rebaja de penas del 50% para todas las personas privadas de la libertad sin excepción de delitos.
  2. Exigimos la destitución inmediata del Director General del Inpec, el brigadier general Norberto Mujica Jaime, por ser esté quien irresponsablemente regó el virus del COVID-19 en varias cárceles del país, provocando lo que inminentemente se está convirtiendo en un genocidio carcelario, incluyendo también al cuerpo de custodia y vigilancia.
  3. Denunciamos públicamente la grave negligencia e indolencia de todos los jueces de Boyacá, por no recibir en el momento solicitudes de libertades, a las cuales muchas personas privadas de la libertad tienen hoy derecho; no basto con que el decreto 546 fuese una burla, no solo para los presos, sino para todo el país. Ahora tenemos que sumarle la grave desidia de la justicia colombiana para el cumplimiento de sus funciones.
  4. Antes los graves focos de contagio en que se vienen convirtiendo varias cárceles del país, la justicia colombiana, en cabeza de la ministra Margarita Cabello y el Director General del Inpec no están otorgando ninguna medida sustitutiva a la prisión, como las domiciliarias ni permisos de 72 horas; con el argumento de que los presos contagiados son una amenaza latente para las familias y la sociedad. Pero en las cárceles donde el COVID-19 no ha llegado, tampoco se otorgan dichos beneficios, porque allí las personas privadas de la libertad no están bajo la amenaza del virus y según ellos “gozan de buena salud”.

Y finalizan el comunicado con las frases: No balazos, no pandemia, queremos vivir, libertad, libertad, libertad.

La situación obligó el desplazamiento de uniformados de la Policía y del Esmad, que aguardan atentos a las afueras del penal por si la guardia del Inpec llega a necesitar apoyo, en caso de que la situación se complique.