En San Luis de Gaceno, por el COVID-19 no quieren saber de trabajadores de la concesión

No han tenido siquiera que tomar la primera prueba a alguno de sus residentes por síntomas de coronavirus y por eso es que el pueblo completo está unido para hacer lo que sea necesario para que el COVID-19 no vaya a generarles problemas en San Luis de Gaceno.

Esa es la razón por la cual se están oponiendo a que la Concesión Transversal del Sisga reinicie labores en medio del aislamiento social obligatorio, a pesar de que se los permite en una de sus excepciones el decreto presidencial.

“Aquí vino la semana pasada un tal ingeniero Tomás Alfaro, del grupo constructor perteneciente a la Concesión Transversal del Sisga y les manifestó que iban a retomar labores y se les recalcó que necesitaban el protocolo de salubridad y después de tres horas de reunión quedó claro que no podían arrancar, porque no lo tenían, pero igual decidieron convocar a sus trabajadores”, señaló uno de los líderes de la comunidad.

Otro de los habitantes de ese municipio de la provincia de Neira, ubicado a cuatro horas de Tunja, aseguró que la empresa KMA envió unos audios en los que les pidió a los empleados regresar como fuera desde las diferentes partes del país en donde se encontraran y así lo hicieron ayer, para meterse en medio de la comunidad que sí está en cuarentena y que eso no es justo.

Por su parte, Juan Carlos Buitrago, el alcalde de San Luis de Gaceno, aseguró que hasta el momento no se ha comenzado con labores, pero que efectivamente los obreros sí han estado llegando y que eso tiene muy disgustada a toda la comunidad.

“Tenemos una responsabilidad muy grande y nosotros estamos cuidando que no se nos vaya a contaminar nadie del pueblo. Ellos (los contratistas de la concesión) insistieron en que pudieran arrancar mientras iban agilizando el protocolo de salud respectivo, pero se les dejó claro que esa opción ni siquiera se puede someter al debate, que la deben cumplir como lo ordena la norma”, comentó el mandatario.

Buitrago añadió que, además, los trabajadores no cuentan ni siquiera con los elementos y menos con el protocolo de protección. “Yo soy parte del gobierno en este momento, pero sin abandonar a nuestra comunidad. Hemos enviado bastantes oficios esperando que alguien nos escuchara, pero hubo silencio absoluto y ahora sí se preocuparon”, recalcó.

La comunidad está hablando tan en serio que el pueblo lo encerraron en su entorno con cinta amarilla de peligro y no se permite el paso de nadie externo hacia el casco urbano del municipio. Solo hay una entrada y salida que precisamente es la vía nacional, la cual saben que no pueden cerrar, para que transiten por allí.

Pero el rechazo no ha sido solo de San Luis de Gaceno, pues en la región aseguran que, de Santa María, Macanal y Garagoa ya le habían enviado cartas al concesionario pidiendo que no inicie labores aún, pero nada ha servido.

“La empresa KMA tiene una planta de asfalto y de concreto, pero para prender esas máquinas tiene que traer unos operarios de diferentes partes del país. Igual ocurre con los del Grupo Ortiz y Grupo Constructor que ya le pidieron a parte del personal que trabaja en la Transversal del Sisga que regrese a laborar en la zona”, comentó otro de los líderes de la protesta.

Para uno de los concejales de San Luis de Gaceno, el problema radica en que diferentes autoridades y voceros de la región le han manifestado su preocupación a la ANI, pero ellos se tiran la pelota con la concesión y con KMA.

Además de exigir que cumplan la cuarentena con las respectivas medidas, en la región del oriente boyacense se quejan de que ni tan siquiera tienen lavamanos, un punto de desinfección, y que están amontonados y no hay nada de seguridad entre los trabajadores que llegaron la mañana de ayer.

No están hablando de un pequeño número de trabajadores, sino que desde el sector de El Sisga hasta Aguaclara (Casanare) pretenden, según la denuncia, tener a cerca de 900 personas trabajando, pero deben presentar el protocolo de bioseguridad avalado por la ARL.

“Ayer teníamos una videoconferencia con directivas del concesionario y las empresas contratistas, pero no se alcanzó y se espera que este sábado sí podamos hablar con ellos”, recalcó el alcalde de San Luis de Gaceno.

Por el corredor vial se tenía a 846 trabajadores. Antes de comenzar la emergencia tenían solo en San Luis de Gaceno 380 obreros y ahora serían 420 personas, más la mano de obra calificada. La preocupación es la cantidad de gente que van a empezar a traer desde fuera.