La soledad de un hombre en un país sin memoria

María Cecilia, esposa de Álvaro Villalba pide ayuda del Estado para el ícono de la música.

‘Me llevarás en tí’, ‘Llano grande’ y ‘Espumas’ son algunos de los grandes éxitos con los que se les recuerda
‘Me llevarás en tí’, ‘Llano grande’ y ‘Espumas’ son algunos de los grandes éxitos con los que se les recuerda

Por el año 65 un joven llamado Rodrigo Silva natal de Neiva (Huila), quería convertirse en gran figura del género ranchero mientras que Álvaro Villalba, nacido en Espinal (Tolima) era entre su comarca, un reconocido intérprete de bambucos.

Pero ellos no imaginaban que la vida les tenía preparada una sorpresa y era fundir sus talentos para convertirlos luego en el sello de la identidad colombiana y en él la cadencia que iniciaría a escribir una nueva página en la historia del cancionero nacional.

Fue en el concurso ‘La Orquídea de Plata’ celebrado en 1968 cuando este dueto se dio a conocer y luego se hicieron populares con la grabación de su primer álbum llamado ‘Viejo Tolima’ en donde se empezaron a saborear esos aires genuinos como Pescador lucero y río, Al Sur, Soñar contigo, Llano grande, y Oropel, entre otras obras.

Luego vinieron las presentaciones en todos los escenarios del país y llegaron también las giras internacionales en Venezuela Ecuador, Brasil, Canadá y en los Estados Unidos. Con ellos Colombia y el mundo empezó a corear bellas canciones como: Si pasas por San Gil, Espumas, Llamarada, Los guaduales, El bucanero, Se murió mi viejo, y los constructores de versos como Jorge Villamil, José A. Morales, Luis Alberto Osorio y Pedro J. Ramos se hicieron más visibles gracias a este dueto.

No se entiende como un hombre que grabó más de 500 discos, que recibió alrededor de 400 reconoci-mientos tanto en Colombia como en el mundo, esté hoy en el olvido ratificando que definitivamente somos un pueblo sin memoria y un país donde las políticas culturales no han sido diseñadas con acierto y más para proteger a quienes han vestido de gloria a la patria.

Boyacá Sie7e Días habló en exclusiva con María Cecilia , la esposa del maestro Álvaro Villalba, una mujer solitaria que lleva a cuestas la enfermedad de este ícono del folclor nacional y que a gritos le pide al Estado le tienda la mano a quien le dio tanto a su pueblo.

¿Cómo conoció al Maestro Villalba?
Yo conocí a Álvaro en Honda, allá él tenía un compadre y yo trabajaba en un Juzgado. Me gustaba escuchar música colombiana pero siempre pensaba que eran ‘Garzón y Collazos’.

Un día salí con una compañera a una cafetería y Álvaro estaba sentado solo entonces nos invitó a sentarnos cerca, ahí me enteré que la música que escuchaba era de ‘Silva y Villalba’ y que él hacía parte del dueto.

¿Cuándo lo conoció ya era afamado el dueto?
Cuando conocí a Álvaro ya iba a grabar el quinto long play, ya eran muy conocidos en la música. Eso fue hace 45 años.

¿A cuántas presentaciones internacionales lo acompañó?
Yo poco iba con él. Siempre fui muy de mi casa, de hacer los oficios, cuidar los niños, estar pendiente de las tareas. Yo poco estuve con él en esas presentaciones.

¿Qué recuerda de las serenatas que llevaba a su balcón?
Él cantaba mucho con el compadre Guzmán, y hay un tema que recuerdo mucho y se llamaba ‘Prenda de mi alma’. Es una canción que dice, “Qué haré lejos de ti prenda de mi alma, sin verte, sin oirte y sin hablarte”.

Más detalles, en la edición impresa de hoy.