El violador eres tú

Hoy quiero hacer una excepción al tema que habitualmente abordo en esta columna. Las agresiones sexuales contra mujeres en Colombia y en el mundo no pueden pasar desapercibidas, es un asunto muy grave que ha de ser tratado con rigor, responsabilidad y frente al cual las autoridades deben actuar con todo el peso de la Ley.

El performance ‘Un violador en tu camino’, que surgió en Chile como un himno feminista para rechazar prácticas normalizadas desde la sociedad patriarcal como el incesto, el acceso carnal violento y el acoso sexual, se ha replicado en muchas ciudades para advertirnos que el tema sigue siendo muy serio, que el riesgo para las mujeres es permanente y que la justicia no castiga con vehemencia a los culpables.

Las cifras indignan. Según Medicina Legal, citado por semana. com, “entre enero de 2018 y el 20 de febrero pasado iban 1.080 asesinatos de mujeres… En presuntos abusos sexuales, el incremento marca el 9,5%”.

A este dato se agrega otro no menos desolador: “La impunidad en los casos de violencia contra la mujer supera el 80 %”.

Las miradas y las expresiones obscenas de hombres, muchos de ellos mayores de edad, en la calle, en el transporte público, en el colegio, en la universidad y en el trabajo, ofenden la dignidad de niñas, jóvenes y adultas.

Son vulgares. Los hombres, padres, esposos, amigos y compañeros, estamos llamados a hacer un frente común contra estas situaciones, no pueden perdurar como algo normal, no son un chiste.

El silencio y la indiferencia nos hace cómplices.