Derecho a no salir a marchar

Ni ‘vende patrias’, ni uribistas, ni duquistas o gobiernistas, quienes decidan quedarse en casa mañana o no ir a marchar no deben ser ‘condenados a la hoguera’ por no salir a las calles.

Así como liderar las marchas o salir a apoyar este tipo de protestas no hace a alguien bandido ni terrorista, sino simplemente un ciudadano que hace uso de su derecho constitucional; quienes deciden no ir a las calles, están haciendo precisamente uso de muchos más derechos que se tienen en un Estado democrático como los de la libre movilidad, libre desarrollo de la personalidad, el libre pensamiento, el derecho al trabajo, el derecho a la tranquilidad, a la seguridad, etc.

Inclusive muchos otros, que no tienen nada qué hacer permanecerán en sus casas porque son de los que creen que la inconformidad ya se hizo sentir a través de las redes sociales y de los resultados en las encuestas de favorabilidad del Presidente de la República.

Hacía mucho tiempo que una protesta social no generaba tanta expectativa como la de mañana en nuestro país y lo único que se espera es que se respeten los derechos de todos, tanto de los que salen a las calles a manifestarse, como de los que no pueden o no quieren hacer parte de la famosa marcha del 21 de noviembre. No es tan difícil, simplemente es respetarnos.