Ráquira revivió a los cargueros

Honrando el trabajo de los antepasados el sábado se desarrolló el Festival de Cargueros.

Carguerito Ráquira
La planta docente del colegio San Antonio golpea puerta a puerta los negocios del municipio para conseguir patrocinadores para el festival.

Cuando apenas aparecía los primeros rayos del sol del sábado que pasó, la sonrisa de los niños y niñas se hizo evidente por portar el vestuario propio de los campesinos boyacenses en unas de las principales calles de Ráquira.

Cerca de 300 pequeños portaban en su espalda una diminuta carga de utensilios de barro para participar orgullosos de la sexta versión del Festival de Cargueros. Guiados por una cuerda que llevaban los Scouts, los niños caminaron cinco cuadras hasta llegar al parque principal.

Frente a la iglesia del municipio, los infantes en compañía de sus padres de familia, entonaron a viva voz los himnos de Colombia y Boyacá rindiendo un homenaje a los antepasados de la región y celebrando los 439 años de Ráquira.

María Eugenia Torres de ‘Huellitas Felices; Andrea de ‘Aventuras en Pañales; Yeny Salinas con ‘Pequeña Ternura y Aurora Valeriano de ‘Travesuras’ fueron las profesoras de los hogares comunitarios que decidieron motivar a sus pequeños para participar y crearles el sentimiento patriota y amor por sus costumbres.

Digno de resaltar que hogares comunitarios ubicados en las veredas Casa Blanca y Quicagota no les haya importado la larga distancia y hayan tomado la decisión de movilizarse hasta el parque principal.

Festival de Cargueros en RáquiraMientras tanto, a un costado del parque principal, se preparaban los cargueros que estaban prestos a participar del concurso dispuesto para este evento. Jóvenes y abuelitos de Ráquira les daban los últimos toques a sus cargas que consistían en canastas adornadas con artesanías y utensilios de barro, propios del municipio.

Además de la inscripción, los participantes debían pasar sus cargas por la báscula y verificar que para los hombres no pesara menos de 50 libras y para las mujeres de 30 libras.

A los pocos minutos, llegó el momento de la verdad. Los cargueros se ubicaron en la línea de meta para demostrar sus habilidades físicas y mentales, con su carga organizada en un ‘aprín’ y sujeto con un pretal al pecho o a su cabeza

 

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