‘Camilo Nivia’, la marca del gran artista

Camilo Bermúdez Nivia ha construido un sello mundial con la fotografía documental.

Camilo fotógrafo profesional
Camilo, más que un fotógrafo autodidacta, es un artista polifacético y vanguardista que siempre busca transformar sus medios para avanzar.

Tras lograr que sus fotografías sean elegidas en grandes vitrinas internacionales, ha enfocado su trabajo en promocionar los destinos de Boyacá como escenarios exclusivos para registrar los mejores momentos. S

u fuerte: las bodas. Desde su nacimiento, Fabián Camilo Bermúdez Nivia parecía estar destinado para algo especial. Llegó al mundo en casa de su abuela materna. Fue un ‘parto velado’; es decir, con el saco amniótico intacto, lo que para muchas culturas significa el nacimiento de un niño afortunado.

Sergio Alejandro, su hijo y gran amor se ha vuelto también su compañero de viaje, con él recorre múltiples destinos que toma como escenarios para sus fotografías.
Sergio Alejandro, su hijo y gran amor se ha vuelto también su compañero de viaje, con él recorre múltiples destinos que toma como escenarios para sus fotografías.

“Se considera que ese nacimiento le da a la persona una sensibilidad especial por haber llegado al mundo cubierto con ‘el manto de la virgen’”, expresó el fotógrafo. Aunque no nació en Boyacá, llegó al departamento gracias al vínculo que su padre adoptivo, don Abelardo Bermúdez, tenía con la región y que le dio la oportunidad a la familia de emprender un proyecto de vida diferente tras pasar por una crisis económica que afrontaron en Bogotá, su ciudad natal.

“Cuando tenía 15 años mi mamá, Flor María Nivia, nos dijo a Cristhian David y Luisa Fernanda, mis hermanos, que debíamos irnos para Guateque porque allá viviríamos en adelante”, refirió. Allí descubrió el gusto por la poesía y la música.

Aunque no sabía nada de arte, comenzó a disfrutar cada vez más del rock y los escritos de Jairo Aníbal Niño y Mario Benedetti: “Poesía para dummies” dice.

A los 17 años salió de la casa de sus padres. Trabajó en un taller de latonería, en venta de celulares, en una fábrica de quesos y almojábanas y, más adelante, en un hotel. En ese camino, y por una novia, conoció la guitarra. A los 19 años se lo llevaron a prestar servicio militar.

Antes de entrar a prestar servicio en el Ejército, Bermúdez aprendió a tocar la guitarra. Tiempo después, siendo soldado, perfeccionó su técnica y logró convertirse en docente de música en diferentes municipios del Valle de Tenza.
Antes de entrar a prestar servicio en el Ejército, Bermúdez aprendió a tocar la guitarra. Tiempo después, siendo soldado, perfeccionó su técnica y logró convertirse en docente de música en diferentes municipios del Valle de Tenza.

“Fueron tiempos difíciles para todos porque cuando mi novia quedó embarazada a mí me enlistaron en el Ejército, presté servicio en Tunja en la Primera Brigada. Mi familia quería que yo siguiera la carrera militar”, explicó.

Siendo soldado se aferró más a la música y en un evento donde decidió participar, conoció a Víctor Ricardo Torres Beltrán, un reconocido guitarrista qué se convirtió en su instructor. También se formó con el maestro Arturo Parra hasta que pudo desarrollarse como músico.

En 2014 decidió postularse al proyecto ‘Concuerdas en Boyacá’ donde le pidieron que fuese docente, y así, por su talento, llegó a liderar el programa de formación musical en Sutatenza. Fue allí donde se le presentaron nuevas oportunidades.

Al adquirir gran destreza musical se convirtió en docente de música. Empezó dictando clases en el municipio de Sutatenza.
Al adquirir gran destreza musical se convirtió en docente de música. Empezó dictando clases en el municipio de Sutatenza.

Primero, la faceta de ser docente y a su vez, la que más adelante le daría el reconocimiento internacional, que nada tenía que ver con lo que había hecho hasta ese momento. Trabajando en el Valle de Tenza, se encontró con la fotografía.

“Se me metió en la cabeza que con mi sueldo como profesor de música, debía comprar una cámara fotográfica profesional”, dijo. Enfocado en aprender a tomar fotos con técnica, comenzó a ver tutoriales de YouTube, a consultar blogs y otras fuentes de información acerca del arte de hacer fotos, así cuando por fin adquirió la cámara, ya sabía todo lo relevante para operarla.

Lea el especial completo, en la edición impresa de hoy. 

Deja un comentario