‘Impopular, pero eficiente’

Mucha polémica entre publicistas, expertos en marketing y políticos ha generado el eslogan adoptado para sus últimos meses de administración por el alcalde de Bogotá, Enrique Peñalosa.

Hay quienes cuestionan que se ha gastado 90 mil millones de pesos en la campaña para publicitar sus 2.500 obras en toda la capital colombiana, según el parte oficial, y hay otros que le han respondido a Peñalosa que él es impopular y, al mismo tiempo, ineficiente.

Yo creo que la campaña como estrategia publicitaria es muy buena, porque le ha llegado a todos los bogotanos y colombianos; porque el Alcalde está diciendo implícitamente que no le importa ser popular, pero resalta que, así no lo sea, su administración está cumpliendo sus compromisos con quienes lo eligieron.

Aunque es un gran ejecutivo, Peñalosa ha hecho méritos para ser impopular: es torpe en sus respuestas, soberbio en sus actuaciones, infortunado en sus salidas ante la prensa y acostumbra a responder y refutar públicamente a sus enemigos políticos.

Adicionalmente, para cualquier mandatario es costoso y desgastante tener como contradictor a Gustavo Petro y sus barras bravas, aunque ellos no recuerden que cuando estuvieron en el poder también fueron ineficientes y, sobre todo, impopulares.

Suponiendo que fuera verdad el eslogan del Gobierno de Peñalosa, ‘impopular, pero eficiente’ también es cierto que para una entidad territorial resulta contraproducente tener a un mandatario ‘popular, pero ineficiente’, que es a lo que juegan hoy muchas administraciones.

El eslogan sería entonces ‘ineficiente, pero popular’.

Deja un comentario