La celebración se prolonga en el segundo semestre del año en todo el país. En Boyacá los gremios del transporte de pasajeros se turnan los fines de semana para hacer extensas caravanas.

El pueblo boyacense se reconoce por ser eminentemente mariano y honra a la Virgen María con diversas advocaciones: la más conocida es la de la Virgen del Carmen.

Durante el mes de julio y parte de agosto son tradicionales las romerías en honor a la Virgen del Carmen.

Explica monseñor Misael Vacca Ramírez, obispo de la Diócesis de Duitama y Sogamoso, y también advierte que la devoción por esta Virgen no solo se vive en Boyacá, sino también en el país y en el mundo.

Es tanta la devoción, que esta celebración se prolonga en el segundo semestre del año, y más, porque en algunos lugares la festividad comienza antes del 16 de julio, fecha que se ha fijado para conmemorar, según explicó el representante de la Diócesis.

La veneración hacia la Virgen del Carmen nace de la protección que ella ofrece a los fieles, insiste el Obispo; por esta razón, diferentes gremios y comunidades han acogido a esta advocación como su patrona, reina y señora.

“La Virgen que se ha convertido en la Patrona de los Transportadores, también es la protectora de los marineros, aviadores y en algunas regiones de los mineros que extraen el carbón”, dijo el representante católico.

Vacca Ramírez precisó que la Virgen del Carmen es la imagen de mayor presencia en los caminos y carreteras, y está ahí para recordar algún favor que se obtuvo de esta advocación mariana. “En los momentos de peligro o en un accidente eminente en una carretera donde no se esperaba que nadie quedara con vida, los fieles invocaron a la Virgen del Carmelo para quedar a salvo”, enfatizó.

La invocación les ha hecho el milagro de seguir con vida y esta veneración es la que más recuerdan los devotos, dijo Monseñor. De otra parte, el Alto Prelado indicó que tal vez por este fervor los transportadores preparan esta conmemoración con mucho amor, adornan los vehículos con flores y resaltan la piedad y su entusiasmo.

Esta veneración se hereda de padres a hijos y esto sucede en muchas regiones del departamento y del país. De acuerdo con monseñor Vacca Ramírez, en muchos municipios conforman la Hermandad de la Virgen del Carmen.

“Mientras los mayores cargan la imagen de la Virgen en sus hombros para celebrar la festividad, los niños llevan las cintas de un pabellón representativo de la virgen”, manifestó el líder de la Diócesis de Duitama y Sogamoso.

Deja un comentario