Carlos Hernández: Un automovilista con sed de triunfo internacional

Para ser un gran piloto en el automovilismo, kartismo, motociclismo o en el mismo ciclismo hay que tener agallas, fortaleza, pericia, agilidad y mucha habilidad.

Gracias a su pericia, habilidad, destreza, disciplina y mucha habilidad, Carlos Andrés Hernández se ha ganado un lugar muy importante en el kartismo colombiano y sueña con llegar a ser el mejor piloto de todo el mundo.

Estas cualidades innatas hacen del joven Carlos Andrés Hernández Rojas, un verdadero prodigio para la práctica del deporte de la velocidad. El talento de Hernández Rojas, con apenas 11 años de edad en el kartismo, es tan elocuente que ha logrado despegar por su propio ímpetu, ya que en su familia no hay antecedentes de que practiquen o hayan practicado esta disciplina.

La pasión por el automovilismo en Carlos Andrés comenzó a los 5 años, gracias a que su padre Luis Carlos se la inculcó, luego de llevarlo a practicar el kartismo en la ciudad de Tunja. “Recuerdo que en ese momento mi papá me llevó a una pista de karts en Tunja para que realizara unas pruebas y allí vieron que yo tenía talento para este deporte. Fue, entonces, cuando mi papá decidió construirme un carro para entrenar hasta que inicié a competir en la categoría baby”, indicó Carlos Andrés. Su primer curso lo desarrolló en la capital boyacense de la mano de Wilson González en la pista de karts Andretti.

Posteriormente, realizó el curso en la escuela colombiana de Karts en el kartódromo Juan Pablo Montoya, de Tocancipá. En su primera competencia en la carrera de las estrellas de 2014 ocupó el tercer lugar y durante el campeonato en 2015 volvió a ubicarse en la tercera posición.

“Me acuerdo muy bien de esa primera carrera que disputé, porque la hice en la pista Juan Pablo Montoya, en el Autódromo de Tocancipá. Allí me fue bastante bien ya que ocupé el tercer lugar y sentí una gran emoción, fue muy chévere. En esa competencia fue donde mi papá vio que yo tenía grandes condiciones”, aseguró el piloto tunjano. Esas habilidades, profesionalismo, dedicación, disciplina y grandes cualidades frente al volante lo llevaron a ser ascendido al año siguiente a la categoría micro, en la que obtiene su tiquete para participar por primera vez en una competencia internacional. “En el año 2016 participe en el Suramericano de Rotax Max Challenyer que se llevó a cabo en Lima (Perú), donde obtuve un podio al ocupar la quinta posición, fue una experiencia inolvidable”, agregó Hernández.

Ampliación de este especial en el impreso de hoy.

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