Mónica Hernández, la realizadora tunjana que hace cine «con el corazón»

Nacida en Tunja, Mónica Juanita, desde que salió graduada de bachillerato en el colegio Santo Tomás de la ciudad de Duitama, supo rápidamente que lo de ella era el cine.

Mónica Hernández y Miguel Zanguña son algunas de las figuras más representativas del cine boyacense.

Así, en 2002, a los 17 años, decidió ir a Bogotá a estudiar cine en la Unitec. Alternando trabajo y estudio, en unas vacaciones de enero hizo un taller en Caracol TV para hacer Script. Al poco tiempo el canal le ofreció trabajo en esta área en la serie infantil La familia Cheveroni (2008).

Tiempo después, tras haber trabajado en diversas novelas y series televisivas, ascendió a ser asistente de Dirección. Años más tarde, en 2011, se dio un cambio muy importante en su carrera al conocer a Diego Ramírez (productor de 64A films), con quien participó en la producción de Escobar. el patrón del mal, ya que pudo conocer a varias personas que la inspiraron y enseñaron mucho para su crecimiento profesional.

Entre ellas están Laura Mora, directora de la película Matar a Jesús, y Carlos Moreno, director de Perro come perro. Luego haría la película colombo–española Ciudad Delirio (2014) y de ahí en adelante se integraría, hasta el día de hoy, en la industria cinematográfica del país.

Sus oficios en el cine son diversos, van desde la escritura, la dirección, el casting, entre otras, pero la labor que más ha ejercido y en la que más se siente a gusto es en de primera asistente de Dirección.

Actualmente se dedica al cine, pero sus trabajos en televisión son constantes. Recientemente trabajó en la serie Tarde lo conocí, al lado del reconocido director de Klych López, y en la serie Jugar con Fuego, para Telemundo Internacional y Global Studios, que tendrá su estreno en Netflix en el mes de Abril. Hernández afirma que hacer cine es más con el corazón, con los amigos y de los proyectos que uno se enamora. Sin embargo, las series son un buen trabajo y ofrecen estabilidad financiera, que después permite el riesgo del hacer proyectos según los gustos e intereses personales.

Mónica tiene dos grandes focos de acción. Por un lado, el Festival Internacional de Cine de Tunja (Fictu), el cual dirige, y por otro lado, la productora boyacense El Doble Poder.

Ampliación en el impreso de hoy.

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