Heladio Moreno Moreno nació en el año 1950 en Turmequé y creció escuchando las historias de los abuelos, las mismas que lo inspiraron para educar a miles de niños y jóvenes en Latinoamérica.

Más de 40 obras literarias han sido escritas por el boyacense Heladio Moreno, que son reconocidas por su aporte a la educación en Latinoamérica.

Es hijo de otro boyacense, reconocido en su pueblo como “el maestro Moreno”, quien se dedicaba a la construcción de casas. Heladio le heredó el título, pero como maestro de escuela. Dice que su padre era un hombre muy intelectual, que, si bien no había decidido ser profesional, fue quien le inspiró su amor por la lectura.

“Él compraba el periódico y se leía hasta los avisos clasificados. Me sentaba en sus piernas para que lo escuchara y así fue que aprendí a leer; con un método que luego, en la academia, supe que se llamaba, método visual”, afirmó.

Desde entonces, su amor por la lectura se convirtió “en el hilo conductor” de lo que llegaría a ser en la vida: un escritor de literatura aca démica, novelesca, dramática e histórica. A sus 69 años, Heladio ha leído aproximadamente unos 3.000 libros y escrito 40 obras literarias de diferentes áreas del conocimiento, entre ellas el teatro, línea que decidió trabajar para involucrar a los niños con el arte.

Fue en el año 1963 cuando Heladio se graduó como Normalista Superior y empezó a relacionarse con la docencia. Desde entonces empezó su trabajo en las instituciones educativas públicas de Colombia. Inició en Turmequé; sin embargo, al entender la realidad por la que atravesaba su gente, que por falta de conocimiento se dejaba usar de los gobernantes, se introdujo en las causas sociales.

Siguiendo los pasos de su abuelo y su padre, se convirtió en un fuerte líder que abanderaba a los jóvenes deportistas del pueblo y llegó a ser concejal de Turmequé a los 21 años. “Cuando busqué alternativas para ayudar a la gente del área rural con la Asociación Nacional de Usuarios Campesinos (Anuc), las discrepancias con la clase po ítica fueron tan duras que me sacaron del pueblo”, afirmó.

Cuando Heladio ganó el concurso como docente del magisterio boyacense, fue trasladado a Otanche, “Nuca olvidaré el castigo que los gamonales de mi pueblo me impusieron por la rebeldía de querer hacer cosas por fuera de los moldes que ellos, mentalmente, estructuraban”, agregó. Después fue trasladado a Yopal donde laboró como docente, casi tres años y luego hizo que lo reubicaran en Bogotá. Allí laboró en el Sindicato de Maestros alcanzando el cargo de vicepresidente de la entidad hasta 1980.

Durante ese tiempo acompañó las tomas de tierras de la ‘Anuc’ de donde llegó a ser tesorero nacional, mientras continuaba sus estudios como Licenciado en Filología e Idiomas en la Universidad Libre de Colombia, de donde se graduó en 1978. Durante su lucha por la defensa de los derechos, acompañó las campañas de Luis Carlos Galán, Clara López, Bernardo Jaramillo, Horacio Serpa y las presidenciales de Ernesto Samper Pizano. En 2010 salió pensionado y regresó a su pueblo natal para retomar sus ideales políticos e intelectuales.

Ampliación de este especial en el impreso de hoy.