Los Requintistas de la patria serán reconocidos con el premio ‘Jorge Ariza Lindo’. Así lo dieron a conocer el presidente y director ejecutivo de Funmúsica, Jorge Humberto Escobar y Bernardo Mejía Tascón en dialogo con Boyacá Sie7e Días.

Raúl Ariza padre y Raúl Ariza hijo mantienen viva la dinastía del maestro Jorge Ariza.

Con este reconocimiento la Fundación Pro Música Nacional de Ginebra pretende estimular a los nuevos intérpretes del requinto, instrumento que tiene su mayor influencia en la regiones de Santander, Boyacá y Cundinamarca.

Precisamente este instrumento de 12 cuerdas y que en los últimos años ha propiciado la aparición de una generación de virtuosos que dan a conocer su trabajo en eventos y festivales como los que se realizan en Puente Nacional, Tuta Boyacá, Charalá, Vélez Santander y en el mismo Mono Núñez entre otros certámenes de la zona andina colombiana.

Camilo Cifuentes, además de ser un muy buen requintista da cátedra a niños en Tuta.

Con la creación de este premio, Funmúsica rinde homenaje al maestro Jorge Ariza Lindo nacido en Bolívar, Santander el 27 de junio de 1927 y fallecido en Bogotá el 26 de Octubre de 1993, considerado como el padre de los Requintistas de Colombia, tío abuelo de Raúl Ariza Ariza, quien ha sido protagonista en los concursos de música andina, al igual que su hijo Raúl Ariza Ardila, indicaron los directivos del Mono Núñez.

Los estudiosos definen el requinto colombiano como una pequeña caja en cuerpo de madera con 12 cuerdas hechas de acero y distribuidas en cuatro órdenes con una sonoridad aguda y dulce a la vez, que les permite a los intérpretes arrancar trinos nostálgicos, alegres y cadenciosos.

Juan Eulogio Meza hace poner de pie al exigente público del Coliseo Gerardo Arellano

El Requinto Colombiano es utilizado en la ejecución de ritmos típicos como bambucos, guabinas, pasillos, torbellinos y la música carranguera del juglar Jorge Velosa donde la interpretación de este instrumento es ejecutada por niños y jóvenes convertidos en verdaderas revelaciones.

En Colombia hay grandes intérpretes de este instrumento y solo para referenciar algunos nombres, podemos mencionar a Carlos Andrés Quintero quien hace 10 años con su requinto alcanzó el “Gran Premio Mono Núñez”, Camilo Cifuentes, Javier y Luis Lorenzo Peña Jr., Juan Eulogio Mesa y Raúl Ariza entre muchos otros. Y cómo no recordar las épocas doradas de antaño donde los juglares Jorge Ariza, José Dolores Ariza, Luis Lorenzo Peña, Uriel Guillermo Ariza, Teófilo Ariza y Pacho Benavidez entre otros.

Ellos colonizaron la interpretación de bellas y emblemáticas obras como Mariquiteña, Que Vivan Los Novios, Esteros del Camajúan, Esperanza y las demás creaciones de Emilio Sierra y Milciades Garavito con las que permearon la discografía nacional y pusieron a bailar a muchas generaciones que desde esas décadas hasta ahora, siguen disfrutando del dulce sonido de la “asombrosa y mágica cajita de madera”. “No hay nada mejor que la interpretación de un requinto con el acompañamiento exacto de un buen tiple sin mayores pretensiones”, afirma uno de los máximos exponentes.

Un sentido homenaje en Ginebra

A partir de este año entonces el Festival Mono Núñez, catalogado como el evento rector de los festivales de música andina en Colombia, habilita un nuevo espacio para que los intérpretes del requinto tengan mayor visibilidad en el en el ámbito nacional.

Lo que se busca es que su virtuosidad sea reconocida, sumándose a los demás galardones que entrega el concurso como el premio “Pacho Benavidez”. De igual manera esto se suma al del mejor tiplista y el premio “Diego Estrada Muñoz” al mejor bandolista, que hacen parte del cuadro de honor de la noche de gala y premiación del Coliseo Gerardo Arellano Becerra en Ginebra, Valle del Cauca.

45 años de historia

Este evento se empezó a realizar en 1975 en Ginebra, Valle, por varias personas de la comunidad, entre ellas, las monjas Sor Virginia Lahidalga y Sor Aura María Chávez.

Como querían que fuese un gran evento, convocaron como jurados a algunos compositores y músicos más conocedores de la música tradicional colombiana. Fue tal su éxito que en 1976 gestores musicales crearon Funmúsica para realizarlo anualmente, y le dieron el nombre de ‘Mono Núñez’ en honor a Benigno Núñez Moya, vallecaucano compositor e intérprete de la bandola.