“Cuánta agua ha pasado por debajo del puente” desde que apareció el primer amplificador en 1.906 impulsado por Lee Forest quien lo presentó a la sociedad en forma de tubo de vacío triodo que, posteriormente dio paso a la creación de la primera radio en frecuencia A.M.

Sonido, luces, escenario y pantallas es lo más visible en una producción, pero detrás del escenario hay un montón de equipos.

Luego de la segunda guerra mundial, el hombre ha hecho invenciones casi que a diario hasta llegar al descubrimiento de gigantescos sistemas de audio que se convirtieron en el soporte obligado para la realización de grandes conciertos.

Comenzaron como métodos manuales de altavoces hasta que se convirtieron en una sofisticada industria con elevados costos, tanto para quienes pretenden convertirse en reconocidos productores, como para quienes hacen uso de ellos en la presentación de afamados artistas. En Colombia son contados los grandes empresarios del entretenimiento y los que tienen una reconocida trayectoria y reputación, como el caso de Cesar Vilar, considerado como uno de los más importantes productores y a quien le ha correspondido, según le contó a Boyacá Sie7e Días, realizar la producción de los más afamados artistas del mundo que han visitado Suramérica.

Este medio también consultó al reconocido empresario del entretenimiento, el boyacense Javier Duarte Téllez, para saber qué hay detrás de las grandes producciones y poder entender lo que significa este tema que tiene cada vez más auge en el mundo: “Una producción tiene varias áreas, cada una amplia y compleja: sonido, pantallas de video, ayudas audiovisuales, iluminación, piso, techo, estructuras y otros elementos que hacen referencia al rider (conjunto de equipos) exigido por los empresarios o artistas”.

Javier Duarte, de Producciones Broadway, la evolución del ‘sonido del Gordo Miguel’ es la más importante que tiene hoy Boyacá.

Dice el ingeniero Duarte que para realizar la producción de un virtuoso nacional como Silvestre Dangond, se requieren 48 canales mínimo totalmente independientes para su mezcla. “En ese caso se utilizan consolas de 96 canales para poder atender a los artistas que van a alternar con la estrella y no mover lo que ellos necesitan, entonces, esa parte técnica implica que las capacidades de las empresas que prestan los servicios sean acordes a los requerimientos de los espectáculos”, señaló.

Pero, además, dichas consolas deben estar adaptadas para recibir 96 micrófonos en vivo y tener 32 señales de salida, porque cada uno de los músicos en el escenario tiene un sistema de monitoreo intraoral con un canal de distribución totalmente independiente y una mezcla diferente. Hoy las agrupaciones llevan dos sistemas inalámbricos incorporados: uno de recepción y uno de transmisión, la transmisión sea vocal o instrumental se hace también por señales de radiofrecuencia y la recepción con un sistema independiente que le permite al ingeniero de monitores enviarle la mezcla con la cantidad de cada uno de los instrumentos que el músico requiere.

“Por decir algo el cantante necesita escuchar su voz, exige escuchar la melodía del piano, pide escuchar la base rítmica de la batería, de pronto el bajo para el tema de afinación y los otros instrumentos no los necesita en su oído o en su mezcla personal”, explicó.

Javier Duarte añadió que para un pianista, en cambio, no es tan importante tener tanto la voz del artista, pero sí escuchar su piano y la base rítmica del bajo y cada músico tiene una mezcla independiente totalmente diferente, aparte de la mezcla que el público escucha al frente.

Aunque la producción cambia de acuerdo al escenario, los equipos que se requieren son muy similares para garantizar el espectáculo de un artista de talla internacional.

“Por eso es que se utilizan dos consolas, una que está enfrente del escenario que es la llamada front of house, y la consola de monitores que está sobre el escenario con las mismas capacidades técnicas”, dijo. Los artistas de talla internacional solicitan elementos con rango mundial y los sistemas deben ser universales, toda vez que en Europa, Asia, América, existen frecuencias limitadas y cada región tiene un rango de frecuencias en el espectro electromagnético que se pueden usar y otras que son prohibidas.

Para el caso de un artista internacional se condiciona que su micrófono tenga una gama mundial que se puede usar tanto en Colombia, como en cualquier escenario del mundo. Añade Duarte que cada micrófono tiene un uso específico: los hay vocales, instrumentales, para cuerdas pulsadas, para cuerdas con arco o sinfónicos como los llaman en el mundo de la producción y no existe un micrófono que sirva para todo el set instrumental, esto por la diferencia en la sonoridad y el color de cada familia de las distintas organologías.

Pero ahí no para la historia, porque es más compleja aún y las grandes producciones tienen más elementos que son exigidos por el manager de los artistas, condición sin la cual el manejador no acepta que su protegido realice la presentación, esto para salvaguardar su reputación y buen nombre.

Y aún hay más porque son las luces las que determinan esos momentos de fantasía que quedan grabados en la retina de los públicos. “Los sistemas de iluminación son pensados, igual que los del sonido y se diseñan para un recinto o área específica para lo cual se debe cumplir con ciertas especificaciones”, dice César Vilar.

Este otro experto añade que en los rider siempre les exigen que tengan un numero de decibeles que es la cantidad de sonido de todo el espacio. “Hoy día cada una de las marcas que promueven los sistemas de iluminación tienen software que permiten utilizar o ubicar los diferentes componentes de iluminación con la proyección o con la predicción de cómo se va a ver en el escenario.

La prueba de sonido, algo muy importante

En las programaciones de los grandes festivales, la organización determina en la agenda, un tiempo para las pruebas de sonido y estas jornadas, aunque no las entienden los públicos y en ocasiones retrasan los cronogramas, son determinantes para el éxito o fracaso de un espectáculo. Hacer la mezcla para cada uno de los músicos requiere un tiempo y exige hacer unas pruebas de sonido.

Hoy en día se pueden hacer pruebas virtuales cuándo se utilizan sistemas estandarizados, la prueba la puede hacer el ingeniero de sonido con una grabación externa, hace ecualización y el sistema de sonido debe estar seteado (programado) totalmente, plano con rango de frecuencia desde los 30 hasta los 18000 de respuesta y con eso el ingeniero puede traer en una USB o en un computador, con toda la mezcla ya hecha, pero aun así es necesario hacer pruebas y revisar que todos los sistemas estén funcionando en su tiempo y en el momento adecuado.

Las inversiones alcanzan cifras exorbitantes por los costos de los equipos, ya que por ejemplo una consola en el mercado extranjero está entre los 15 a 20 millones de dólares y de la misma forma los sistemas de luces.