En 2018 hubo cerca de 6 mil ataques de animales trasnmisores de rabia en Boyacá

Según el boletín epidemiológico de Boyacá, los menores de edad son los más afectados y los perros los principales causantes de los ataques.

Muchos de los perros callejeros tienen dueños que no se hacen responsables de su tenencia y se limitan a alimentarlos.

En lo corrido de 2019, se han registrado 100 casos. La Secretaría de Salud del departamento genera una alerta frente al número de personas agredidas por animales potencialmente transmisores de rabia, pues según el informe, se evidencia un aumento considerable de las cifras con el transcurrir de los años que se relaciona directamente con la inadecuada tenencia de mascotas y la presencia de animales callejeros.

Para la directora de Salud Pública, Mónica María Londoño Forero, este incremento en las cifras se debe en gran medida a que desde el Sistema de Vigilancia del Departamento, se han orientado los esfuerzos por mejorar los procesos de identificación y notificación de estos eventos de interés en salud pública, lo cual acerca la realidad de lo que ocurre en el territorio boyacense, a la oferta institucional y, permite generar acciones para atender las necesidades de esta problemática desde la óptica intersectorial.

“La manera más efectiva para evitar la rabia en los humanos es precisamente la vacunación de los principales trasmisores que son los perros y gatos, ésta debe realizarse a partir de los tres meses de edad y una vez cada año”, indicó Londoño. }

Agregó que esta estrategia debe estar complementada con acciones de educación, información y comunicación a la comunidad; asistencia técnica sobre la prevención, manejo y notificación de los casos relacionados con rabia, dirigida a los profesionales de salud; tenencia responsable de animales de compañía, control de animales callejeros, esterilización quirúrgica y demás actividades que atiendan los lineamientos del Ministerio de Salud y Protección Social.

“Toda persona agredida o atacada por cualquier animal, debe acudir de inmediato al Centro de Salud más cercano, independientemente de que tal agresión se considere leve o de poca importancia, pues solo así podremos identificar y magnificar la problemática para generar soluciones efectivas”, añadió Londoño, quien recordó que el último caso de muerte por rabia en Boyacá, ocurrió en Moniquirá, en el año 2009 y fue ocasionado por un gato.