Desde hace muchos años, folcloristas y coreógrafos mantienen un pulso por defender cada quien sus argumentos. Hoy, trataremos de hacer un análisis desde los mismos colectivos, para entender.

Los atuendos, la música y la coreografía, logran diferenciar muy bien la danza de proyección que en ocasiones cautiva mucho más.

Desde sus orígenes, los bailes representaron una forma de agradecer a los dioses por los favores recibidos. Pero además se convirtieron en rituales con movimientos corporales y exclamaciones guturales utilizados por los indígenas para manifestar dolor, tristeza y alegría.

También la danza sirvió a los indígenas para rendir culto, e inclusive a muchos de ellos les sirvió para celebrar los festejos familiares, por eso los expertos aseguran que los bailes son la mejor manera de expresar, espontáneamente, los sentimientos de los pueblos.

Además sirven para poner en evidencia la riqueza patrimonial inmaterial resguardada en los mitos, creencias y tradiciones, todo ello atado a la creación de iconos identitarios. Por eso, cuando nos referimos a las danzas típica de cada región tenemos en cuanta la traducción de los sentimientos ligada a la tradición, costumbres, religión, creencias y los hechos económicos, míticos, políticos y en general todo el acervo popular de las comunidades.

Características éstas que de cierta forma se expresan en las investigaciones de los folcloristas, llevadas luego a la escena en planimetrías, atuendos, tocados y las parafernalias que en opinión de los ‘puristas’ debe ajustarse a ser una fiel reproducción para no desvirtuar su verdadera esencia.

Desde luego que en ciertos momentos la danza de tradición se confunde con la de proyección por ciertas características.

 

Entonces los cambios inaplazables de los tiempos, trajeron consigo el surgimiento de otras formas de expresar los sentimientos y aparece de esta manera la llamada danza de proyección. Nació como una forma de llevar esta manifestación al escenario espectáculo con movimientos acrobáticos, diseños modernos, grandes producciones escénicas de luz, efectos y sonido y la mezcla de otras corrientes que en ocasiones tienen muy poco fundamento folclórico e investigativo, pero que por la fantasía y el dominio mágico corporal la convierten en atractivo para el consumo de los públicos de todas las edades y en todo el mundo.

La proyección es una especie de recreación del hecho folklórico que permite según los defensores de este método dancístico, innovar otros elementos y conceptos. Es algo así como lo que se hace en la música tradicional al incorporar a la organología típica, instrumentos electrónicos y electroacústicos lo que hoy conocemos como fusiones y nuevas expresiones que desde luego, aunque tienen sus detractores y críticos, logran atrapar a públicos de todas la edades y por todo el mundo.

La danza tradicional busca conservar costumbres y características de las comunidades y poblaciones

Los conceptos de proyección y tradición se dan para diferentes interpretaciones, porque es muy difícil determinar el punto en que una proyección folklórica que trae la influencia de una tradición, deja de ser considerada parte de ésta. No es muy difícil entender que las tradiciones cambian con el paso del tiempo ya que las creencias, usos, costumbres, formas de sentir y pensar se transforman y evolucionan y es justamente en este punto donde se presenta la controversia entre los que defienden la danza tradicional y los que proponen nuevos estilos escénicos para atraer a los espectadores de hoy.

Boyacá Sie7e Días consultó a coreógrafos, folcloristas y directores de agrupaciones para evidenciar lo ya expuesto (ver reacciones). Lo cierto es que proyección o tradición todo debe obedecer a un proceso investigativo donde se consulten con respeto las fuentes, donde no se fijen posiciones radicales sino que se haga la apertura a nuevas propuestas y se valoren los aportes que a lo largo de la historia han hecho destacados folcloristas “porque se debe ser respetuosos del pasado para proyectar futuros”.

Desde Cosquín

Cosquín es una población de Argentina donde se realiza uno de los más importantes festivales del folklore latinoamericano en el coliseo Atahualpa Yupanqui y allí en los años 60 y 70 se desencadenó una polémica de grandes dimensiones a consecuencia de la presentación de agrupaciones que para ese entonces pusieron en escena música y danza fusionadas con nuevos conceptos tanto en lo musical como en lo dancístico y eso molestó a los folcloristas quienes satanizaron esas expresiones y la calificaron como una amenaza para la tradición. Este mismo caso se ha dado en muchos festivales en Colombia y a hoy la polémica sigue viva; sin embargo, ya son más los grupos que hacen danza de proyección a los que siguen atados a los raizales de las investigaciones folclóricas y en la música la mayoría de festivales optaron por crear las dos modalidades: La tradicional y la de nuevas expresiones para satisfacer a la mayoría de los públicos y evitar la controversia.

Las reacciones:

Aura Velazco de Lopéz
Folclorista – Investigadora

“Para mí lo que ocurre en estos dos casos se da debido a que la danza tradicional tiene una riqueza absoluta y desde luego que los temas tradicionales también están contenidos con la correspondiente indumentaria, en los instrumentos musicales que la acompañan, en el coplerío y hasta en eso que llaman la parafernalia. Ahora, en lo que respecta a la denominada ‘Danza de Proyección’, debemos precisar que es aquel trabajo músicodanzario que se ejecuta en un escenario, luego de realizarlo conscientemente en un proceso de aprendizaje, acorde a un contexto conceptual relacionado a un tema folclórico o a una creación contemporánea ya sea danza urbana, danza-teatro o cualquier otro aspecto rítmico-danzario.

Felisa Hurtado de M.
Fundación Artística del Tundama

“Debemos tener en cuenta que, en lo tradicional, el paso básico y los secundarios eran aprendidos directamente en jolgorios y fiestas en los pueblos de los campesinos. En la región andina generalmente sus coreografías eran basadas en montañas, corredores, pasamanos, giros y contragiros entre otros. A esto se suman sus trajes de coloratura oscura y las coreografías y desde luego que su música propia. Ya refiriéndonos a la danza de proyección, en mi concepto, todo ha evolucionado por lo tanto nuestro folclor debe evolucionar sin perder su esencia, puesto que los nuevos conceptos musicales permiten la creación e invención de propuestas danzarias de diferentes connotaciones y eso no quiere decir que esté mal”

Sofía Liliana Fonseca
Directora Fundación Hascalá

“En mi opinión, la danza de proyección integra algunas técnicas corporales de ballet con las técnicas corporales de las danzas folclóricas o de inspiración folclórica. Así las cosas, podríamos decir por ejemplo, que el San Juanero Huilense del reinado nacional del bambuco es una danza de proyección, toda vez por que integra algunas técnicas de interpretación pasos y figuras muy estilizadas, un atuendo muy elaborado acompañado de una musicalidad tradicional que interpreta una banda musical, mientras que para lo que corresponde a la conocida danza tradicional, se presenta de forma usual y regular en una región determinada y acompaña un hecho social o una actividad específica con cada una de sus características”.

Liliana Marciales Ramos

Danzarina y Coreógrafa

“Cuando se me hace la pregunta sobre las diferencias o importancia de la danza tradicional y de lo que conocemos como la danza de proyección, pienso que las generaciones presentes lo primero que deben hacer es conocer ¿de dónde venimos?, pero también el origen de nuestra cultura para apropiarla y entenderla, para que así la puedan valorar y querer. En cuanto a interpretar danza tradicional o danza de proyección, para mí lo importante es que, independiente del trabajo que realicen, lo hagan con respeto, conocimiento y pasión, sin ridiculizar al campesino, sin desfigurar la herencia de nuestros ancestros, ni en el vestuario que en ocasiones es totalmente absurdo y descontextualizado de toda lógica investigativa”.

Graciela Sanabria Leal
Directora Grupo Otrora

“Para poder abordar las diferencias entre estas dos clases de términos con los que se hace referencia o se diferencia la danza debemos decir que ‘danza de proyección’ es un modismo mal utilizado por los coreógrafos modernos como también la mal llamada evolución del folclor. Esto ha hecho que se pierda la verdadera esencia y la raíz de nuestras danzas tradicionales. José Santos Sanabria Leal (q.e.p.d.) nos dejó como enseñanza que “la danza es una de las más ricas manifestaciones populares y que por medio de ella el campesino manifiesta su sentir y sus sentimientos como también su amor por la naturaleza y la tierra de una forma sana y a veces ingenua, eso es lo que debe prevalecer en la danza”.

Omar Uriel Avella U.
Director Fundación Nubalé

“Muchos cultores y folcloristas han venido dando voces frente a la conveniencia o no de estos dos términos con los que normalmente se diferencia la danza. Sin embargo y tratando de aportar al debate yo quisiera decir que lo tradicional es lo que permanece en su lugar de origen y que no ha sido modificado, para este caso por una técnica o disciplina. Ahora en lo que nos toca sobre la llamada danza de proyección se realiza cuando ese hecho se traslada a otra región o a un escenario diferente. Pero además debemos tener en cuenta que una danza tradicional es la que se ejecuta y permanece en su entorno originario, pero cuando otras comunidades diferentes interpretan esa danza tradicional se le denomina de proyección”

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